Se divide al grupo en dos. Es muy importante esta división, ya que, si no se hace correctamente, peligra la peulá.
Para dividirlos hay miles de juegos rompehielos, que no vale la pena explicar ahora.
Cada grupo de ahora en adelante representa un país nuevo imaginario. Nosotros los llamamos Choborina y Miabstea (dos países limítrofes)
La idea es que a cada grupo se les debe presentar con un casete de audio un pequeño resumen de: Tipo de Gobierno, Recursos Naturales, Cómo son las fuerzas de seguridad, Población, etc.
Una vez que cada grupo ha terminado de escuchar la “radiografía” del país, debe dibujar la bandera que más lo represente en una cartulina, y crear un pequeño juramento a la bandera.
Una vez que se haya terminado, los madrijim deben informarles que de ahora en más, como representantes de la ONU, están preocupados por las cosas que están pasando en cada país, y por lo tanto, ante distintas problemáticas que los madrijim dicen, ambos países deben buscarle una solución acorde a las características preestablecidas de su país. El país que de una respuesta más acorde a la situación de su país va ganando puntos, que después, en la guerra final ayudan a que su país gane.
La idea, es que, en el furor de la peulá, con todo el “nacionalismo” que se les ha dado, hasta la más pequeña problemática puede desencadenar en una guerra entre ambos países limítrofes.
En estos momentos son en los cuales salen las “mejores” cosas, porque puede ocurrir que un país tome como chivo emisario a otro, o demás cosas, el Madrij debe estar muy atento a estas palabras, ya que en el discurso final puede utilizarlas.
Una vez que no puede detenerse la guerra por ningún motivo, se debe realizar el juego de “Guerra de Zapatillas”, en el cual, se divide el territorio de juego en dos, y sin zapatillas, el equipo que menos zapatillas tiene en su terreno sin invadir el terreno contrario, gana. Por cada punto que haya ganado anteriormente, se le suma una zapatilla en el campo de juego al equipo contrario.
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