
Gates of repentence: The New High Holiday ParyerBook;
Trad: J. Gendra
Selijot
1 Como una mano alzada delante de los ojos puede esconder la
montaña más alta, de la misma forma la rutina diaria nos
impide ver el vasto fulgor y las maravillas secretas que llenan el mundo.
2 Rabí Eleazar solía dar siempre una moneda a un
pobre antes de rezar. Como explicación citaba En cuanto a mí,
veré tu rostro en justicia (Sl 17,15).
3 Respecto a los caracteres humanos, el camino del medio es el
buen camino. Por ejemplo: No seas de un temperamento caliente, irascible.
Pero tampoco, por la otra parte, no seas frío como un cadáver.
Más bien, ve por la mitad del camino: Ten siempre una buena disposición,
reservando tu ira para las ocasiones en las que realmente es necesaria.
Igualmente, no cultives un deseo por los lujos. Mantén tu mirada
fija únicamente en las necesidades reales. A la hora de dar a otros,
no te guardes lo que puedes aportar, pero tampoco des de forma muy generosa,
no fuera a ser que tú mismo te empobrecieras. Aléjate tanto
de la alegría histérica como la depresión profunda;
al contrario, mantén siempre una alegría serena, mostrando
un rostro amable. Actúa de forma igual respecto a todos los temperamentos.
Este es el camino que sigue el sabio.
4 En relación con la Mitsvá de seguir el buen camino,
se ha enseñado: De la misma forma que Dios es llamado misericordioso,
tú también debes ser misericordioso; de la misma forma que
Dios es compasivo, tú también debes serlo; Ya que Dios es
santo, tú también debes seguir el camino de la santidad.
Los profetas describieron a Dios con estos atributos: paciente sin límites
y amoroso, justo y recto, lleno de piedad. Su intención era la de
enseñarnos que estos son los caminos buenos y justos para que nosotros
los sigamos y de esta forma consigamos -de acuerdo a nuestras capacidades-
imitar a Dios.
5 ¿Cómo fijamos estos trazos en nuestro carácter?
Haciéndolos repetidamente, volviendo a ellos hasta que se han convertido
en una segunda naturaleza. Dado que estos atributos son divinos, este camino
-que se aleja de los extremos- es llamado el ‘camino de Dios’, y Abraham
lo enseñó a sus descendientes. Quien lo siga obtendrá
bienes y bendiciones, ya que se dice Porque yo se que mandará
a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino
del Eterno, haciendo justicia y juicio, para que haga venir el Eterno sobre
Abraham lo que ha hablado acerca de él (Gn 18,19)
6 La charla vana y el engaño nos han sido prohibidos.
Nuestras palabras no pueden diferir de nuestros pensamientos; lo profundo
y lo externo de la persona deben ser lo mismo; lo que está en el
corazón debe estar en los labios. Tenemos prohibido engañar
a nadie -judío o gentil- aunque se trate de asuntos menores. Por
ejemplo, uno no puede ofrecer comida a otro, sabiendo que el otro no puede
comerlo; uno no puede dar regalos que no pueden ser aceptados; un tendero
no puede abrir una botella para vender su contenido, diciendo que la abre
en honor de una persona en particular. Una conversación honesta,
integridad y un corazón puro – esto es lo que se requiere de nosotros.
7 Si ves que tu amigo peca o está siguiendo un camino
indigno, es una mitsvá intentar devolver esta persona al buen camino.
Hazle saber que las malas acciones son como cortes que uno se hace a sí
mismo, pero háblale tranquila y amablemente, haciéndole ver
que te preocupas sólo del bienestar de tu amigo.
8 Nuestros sabios enseñaron: Quien avergüenza a otro
en público no tiene parte en el mundo futuro. Por eso debemos tener
un gran cuidado en no avergonzar a nadie en público, ni joven ni
viejo, ni por un apodo vergonzoso ni por el chismorreo.
9 El malvado de cualquier clase que se arrepiente, tanto en público
como en secreto, es aceptado por Dios, tal como se dice: Convertíos,
hijos rebeldes (Jr 3,22). Esto significa que aunque estés andando
por caminos torcidos, si te arrepientes, sea pública o secretamente,
serás acceptado
10 El libre albedrío fue dado al ser humano. Si queremos
inclinarnos hacia el bien y la justicia, somos libre de hacerlo; si queremos
inclinarnos hacia el mal, somos libres de hacerlo. De la Escritura (Gn
3,22) aprendemos que la especie humana, con su conocimiento del bien y
del mal, es única entre todas las criaturas de la tierra. De propio
acuerdo, por nuestra propia facultad de inteligencia y entendimiento, podemos
distinguir entre el bien y el mal, obrando en consecuencia. Nada nos libra
de tomar una decisión entre el bien y el mal -el poder está
en nuestras manos.
Servicio vespertino de Rosh
ha Shaná
1 Nuestros rabinos enseñaron: No estés de pie para
rezar con un espíritu indolente, ni con rebeldía, frivolidad
o dejadez, sino con la alegría de la mitsvá.
2 Rabí Hiyya y Rabí Simón ben Rabbí
estaban concentrados en el estudio. Uno decía: Cuando rezamos debemos
dirigir nuestros ojos hacia el suelo, ya que está escrito y en
ella [en la tierra] estarán mis ojos y mi corazón todos los
días (1 Re 9,3). El otro decía: Nuestros ojos deben mirar
directamente arriba, ya que está escrito: Levantemos nuestros
corazones y nuestras manos a Dios en los cielos ( Lm 3,41). Mientras
tanto, rabí Ismael ben Rabí Yosi pasó por ahí.
Les dijo: “¿Sobre qué estáis discutiendo?”
Se lo contaron. Entonces él dijo: “Este era el punto de vista
de Abba: Cuando rezamos debemos dirigir nuestros ojos hacia abajo y nuestros
corazones hacia arriba, de esta forma cumplimos los dos versículos.”
3 El Baal Shem Tov decía: La primera vez que una cosa
sucede en la naturaleza lo llamamos milagro; más tarde esto es visto
como algo natural, y no le prestamos atención alguna. Haz que tu
oración y tu servicio sea para ti un milagro fresco cada día.
Sólo de esta forma la oración, hecha desde el corazón,
con entusiasmo, es aceptable.
4 Rabí Eliezer decía: En el mes de Tishrí
el mundo fue creado.
5 En el principio creó Dios los cielos y la tierra…
Y Dios dijo: Sea la luz, y la luz fue… y vio Dios que la luz era buena.
6 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios
lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios
y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla
y señoread en los peces y en todas las bestias que se mueven sobre
la tierra… y vio Dios toda la creación, y he aquí que era
buena.
7 Y los bendijo Dios… Un rey tenía unos vasos
de cristal muy frágil. Pensó: Si pongo bebidas calientes
en ellos, se romperán. Pero si las bebidas son muy frías,
también se estropearán. Así que hizo bebidas tibias
mezclando lo caliente con lo frío y los vasos quedaron intactos.
De la misma forma hizo el Santo -bendito sea-, diciendo: Si creo el mundo
con sólo la cualidad de la misericordia, los pecadores abundarán.
Pero si sólo empleo la estricta justicia, ¿cómo podrá
resistir el mundo? Usaré tanto la justicia como la misericordia
y espero que el mundo resista!
8 Rabí Akiva dijo: De qué forma tiene que habernos
amado Dios para crearnos a la imagen de Dios; Más aún su
gran amor hace que Dios nos enseñe que – haciéndonos conscientes-
hemos sido creados a imagen divina.
9 Cuando pienso en tus cielos, el trabajo de tus manos: la luna
y las estrellas, que Tú has establecido, Qué somos para que
te preocupes de nosotros? Qué son los mortales, para que nos cuides?
Nos hicistes un poquito menos que divinos ¡y nos coronastes con gloria
y honor!
10 ¿Cuál es la última verdad acerca de nosotros
mismos? Son varias las respuestas que se sugieren. Somos un pedazo de materia
estelar que se equivocó. Somos unos títeres mecánicos
que se pavonean, hablan, ríen y mueren de acuerdo a la mano del
tiempo que mueve las cuerdas por detrás. Pero hay una respuesta
elemental ineludible. Nosotros somos los que hacemos la pregunta. Cualquier
otro podría estar en nuestra naturaleza, la responsabilidad para
con la verdad es uno de sus atributos. Esta cara de nuestra naturaleza
está reservada del escrutinio de lo físico. No creo que haya
sido suficientemente abarcado al admitir un aspecto mental de nuestro ser.
Debe hacerse más con consciencia que con conocimiento. El tratar
de la verdad es una de las cosas que reconcilia nuestra naturaleza espiritual…
En nuestra propia naturaleza, o a través del contacto de nuestro
conocimiento con nuestra naturaleza trascendente, hay cosas que reclaman
el mismo tipo de reconocimiento – un sentido de belleza o moralidad, y
finalmente la base de toda religión espiritual y experiencia, que
descibrimos como la presencia de Dios… Cuando desde el corazón
humano, perplejo por el misterio de la existencia, el mismo grito asciende:
“¿Qué hay acerca de todo?” no es la respuesta verdadera
ver sólo la parte de la experiencia que nos llega a través
de ciertos órganos sensitivos y responder: “Son átomos
y caos; un universo de esferas ardientes que ruedan hasta la próxima
muerte…” Más bien es un espíritu en el cual la verdad
tiene su santuario, con potenciales de autorealización en su respuesta
a la belleza y a la justicia. ¿No añadiré tampoco
que incluso como la luz y el color entran en nuestra mente a modo de guía
de un mundo externo, de la misma forma estas otras emociones del conocimiento
provienen de algo que, si describimos como algo más allá
de nosotros o algo profundo en nosotros, es más grande que nuestra
propia personalidad?
11 Cuando alguien descubre algo que muestra alguna debilidad
moral, el acto es frecuentemente excusado por el comentario: Es humano.
El uso del término ‘Humano’ en tal contexto tiene una connotación
de debilidad. Que lo que es débil es humano. Errar es humano. Es
humano caer en la tentación. Pero existe otra faceta en nosotros.
Fuimos creados a imagen divina. No sólo es humano ser débil
sino que también es humano tener ‘un toque de la Divinidad’. No
sólo es humano sentir la tentación sino que también
es humano resistirse a ella. Cada día, los hombres y las mujeres
hacen sacrificios para ayudar a otros. Por el poder del espíritu
superan la fuerza de los meros instintos. Su victoria es un triunfo de
lo humano sobre lo humano. Es humano ser débil pero también
es humano ser fuerte.
12 ¿Qué es lo peor que el mal impulso puede conseguir?
Hacer que olvidemos nuestra ascendencia real.
13 Cuando Dios nos creó en el principio, nos hizó
libres para seguir nuestra propia inclinación. Si quieres, puedes
guardar los preceptos, y si actúas fielmente, es algo que depende
de tu propia decisión.
14 Todo está en las manos de Dios excepto la reverencia
a Dios.
15 Este día pongo por testigos a los cielos y a la tierra
contra ti que he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición
y la maldición; Escoge la vida.
16 Si has escogido contaminarte con el pecado, encontrarás
todas las puertas abiertas ante ti; pero si deseas alcanzar la más
alta pureza, encontrarás todas las fuerzas de la bondad listas para
ayudarte.
17 No creas que el carácter está determinado por
el nacimiento. Nos ha sido dado el libre albedrío. Una persona puede
convertirse en un justo como Moisés o en un malvado como Jeroboam.
Nosotros mismos decidimos si nos hacemos eruditos o ignorantes, compasivos
o crueles, generosos o tacaños. Nadie nos fuerza, nadie decide por
nosotros, nadie nos arrastra por un camino o por el otro; nosotros mismo,
por nuestra propia voluntad, escogemos nuestro propio camino.
18 El arrepentimiento expía todas las transgresiones.
Incluso para aquellos que han sido malvados durante toda su vida, sus transgresiones
son anuladas, si se arrepienten al final, ya que la Escritura dice: La
maldad del malvado no será su ruina en el día en que se arrepientan
de su maldad.
19 No pienses que estás obligado a arrepentirte sólo
de las transgresiones que implican actos, tales como el robo, el hurto
y la inmoralidad sexual. En el momento en que nos arrepentimos de tales
actos, debemos examinar nuestros malos sentimientos y arrepentirnos de
nuestra ira, nuestros celos, de nuestros pensamientos burlones, de nuestra
excesiva ambición y codicia. Debemos arrepentirnos de todo esto.
Hay transgresiones más serias que las que implican actos, ya que
cuando nos hemos convertido en adictos a éstas es mucho más
difícil renunciar a ellas. Por esto está escrito: Que el
malvado olvide sus caminos, y el injusto sus pensamientos.
20 Que el que se arrepiente no crea que está muy por debajo
del justo a causa de las iniquidades y los pecados que ha cometido. No
es así – son amados por su Creador, quien los mira como si nunca
hubieran pecado. Más aún, su mérito es grande, ya
que probaron el pecado y lo abandonan, ganando control sobre sus pasiones.
Los sabios dijeron: Allá donde esté uno que se arrepiente,
el justo no puede estar. Esto es, su mérito excede el del que nunca
pecó, ya que nunca tuvo que hacer un gran esfuerzo para controlar
sus pasiones.
21 Está fuera de toda duda que el Eterno se acuerda de
nosotros y revisa nuestros hechos año tras año en Rosh ha-Shaná,
para que nuestros pecados no se vuelvan demasiado numerosos; que hay lugar
para el perdón; que nuestros pecados son pocos, Dios puede perdonarnos.
Ya que no los recordamos de una forma periódica, nuestros pecados
podrían hacerse tan numerosos y extensos que traerían la
muerte al mundo Dios perdona. Así, este día tan especial
asegura la supervivencia del mundo. Por esta razón es adecuado que
celebremos Rosh ha-Shaná como un día festivo; pero ya que
es también un día de juicio para todos los seres vivientes,
también es conveniente que observemos con sumo cuidado y reverencia
los otros días festivos.
22 Vuelve, ¡Oh Israel! a tu Dios, ya que te has extraviado
a causa de tu iniquidad.
23 Vuelve ¡Oh Israel! a tu Dios (Os 14,2) Esto se
parece a un príncipe que vivía lejos de su padre – a cien
días de camino. Sus amigos le dijeron: “Vuelve con tu padre.”
Le contestó: “No puedo. No tengo fuerzas.” A todo eso,
el padre le envió una carta: “Emprende el camino de vuelta
hasta donde puedas, y yo haré el resto del camino hasta encontrarte.”
Por eso dice Dios: “Vuelve a mi, y yo iré a ti.”
24 Vivo yo -dice el Eterno Dios- que no deseo la muerte del
malvado, sino que vuelva de su camino y viva. Vuelve, vuelve de mal camino;
¿Por qué no escogerías la vida, Oh casa de Israel?
25 Por eso dice el Eterno a la casa de Israel: “¡Búscame
y vive!”
26 Esta frágil vida entre el nacimiento y la muerte puede
ser, a pesar de todo, una realización – si es un diálogo.
En nuestra vida y experiencia podemos ser dirigidos; por el pensamiento,
el habla y la acción, por la capacidad de crear e influenciar somos
capaces de dar una respuesta. En su mayor parte no oímos las señales,
rompemos esto con la charla. Pero si la palabra viene a nosotros y la respuesta
procede de nosotros, entonces la vida humana existe en el mundo, aunque
de forma parcial. La leña de la respuesta en esta ‘chispa’ del alma,
el brillo de las llamas, que ocurren una y otra vez hasta que inesperadamente
se acerca el diálogo: esta es nuestra responsabilidad.
27 La vida ética está relacionada con la vida religiosa,
y no puede separarse de ésta. No hay responsabilidad a menos que
haya alguien ante quien ser responsable, ya que no hay respuesta donde
no hay trato.
28 No habremos llevado nada a cabo si dividimos nuestro mundo
y nuestra vida en dos secciones: una en la que las leyes de Dios son el
máximo, y la otra gobernada por las leyes de la economía,
la política y la ‘simple autoafirmación’ del grupo…Cuando
alguien cierra sus oídos para no escuchar la voz que viene de arriba
está rompiendo la conexión entre la existencia y el sentido
de la existencia.
Servicio
matutino de Rosh ha-Shaná
1 Honra al Eterno con tu esencia (Pr 3,9) Honrar a Dios
con lo que te ha sido concedido por gracia. Si tienes belleza, glorifica
a Dios con la belleza que te ha sido dada. Si tu voz es placentera y estás
sentado en una sinagoga, ponte de pie y honra al Señor con tu voz.
Hiya, el sobrino de R. Eliezer HaKappar, tenía una bonita voz y
su tío le decía: Hiya, hijo mío, levántate
y honra al Señor con lo que te ha sido concedido por gracia.
2 Era el dicho favorito de los sabios de Yavne: Yo soy una criatura
de Dios y tú eres una criatura de Dios. Mi trabajo quizá
esté en la ciudad, el tuyo quizá en el campo. De la misma
forma que tú te levantas temprano para ir al trabajo, también
yo me levanto pronto para ir al mío. Ya que no dices que tu trabajo
sea superior al mío, no digo que el mío siga superior al
tuyo. Alguien podría decir, unos hacen un trabajo más importante
y otros menos importante, nosotros ya lo hemos aprendido: más o
menos, eso no importa, mientras el corazón mire al cielo.
3 Cuando ores -dice Rav Jana bar Bizna, en nombre de Rav Simón
Jisda- tienes que verte a ti mismo como si estuvieras delante de la Presencia
Divina, ya que se dice Siempre tengo al Eterno ante mí (Sl
16,7)
4 El Espíritu Santo sólo se relaciona con aquellos
que tienen un corazón alegre.
5 Mar Zutra Toviya dijo en nombre de Rab: El mundo fue creado
con diez cualidades: Sabiduría, conocimiento y perspicacia; fuerza,
habla y destreza; rectitud y justicia, amor y compasión.
6 Rabí Berejía dijo: El Santo -bendito sea- justo
antes de la creación de Adán, vio que tanto santos como pecadores
figuraban entre sus descendientes. El Santo pensó entonces: “Si
creo a Adán, entonces también crearé a los pecadores;
pero si no creo a Adán ¿cómo podrá existir
el justo?” Por lo tanto el Santo no tuvo en cuenta a los pecadores,
se armó de compasión y ¡creó a Adán!
7 Los sabios enseñaron: ¿Por qué empezó
la creación con un sólo ser humano? Por el justo y el malvado,
de tal forma que nadie pueda atribuir sus diferentes caracteres a diferencias
hereditarias. y para que las familias no ostenten sus altos linajes. Así
no pueden hacer nada – ¡Cuánto peor sería si no descendiéramos
de una único origen!
8 Por lo tanto se creó un sólo ser humano para
enseñarte que destruir una sola alma humana es igual que destruir
un mundo entero, y que sostener una sola alma humana es el equivalente
de sostener un mundo entero. Y un sólo hombre fue creado para mantener
la paz en el mundo, para que nadie pudiera decir a otro: ¡Mi linaje
es superior al tuyo!
9 Rabí Jama ben rabí Janina decía: Caminarás
en pos del Señor tu Dios (Dt 13,5) ¿Qué significa?
¿Cómo podemos caminar en pos de la presencia de Dios, que
es llamado fuego devorador (Dt 4,24) Esto significa que debemos
imitar los atributos divinos. De la misma forma que Dios viste al que está
desnudo (Gn 3,21), tú debes vestirle. Tal como Dios visita al enfermo
(Gn 18,1), tú también debes visitarlo. De la misma forma
que Dios reconforta al que está de duelo (Gn 25,11), tú también
debes confortarlo. De la misma forma que Dios entierra al muerto (Dt 34,6)
tú también debes enterrarlo. Rabí Simlai dijo: La
Torá empieza y acaba con compasión, ya que está escritoEl Señor hizo para Adán y su esposa vestidos de pieles y
los vistió (Gn 3,21). Termina con compasión, ya que está
escrito Y (Moisés) fue enterrado (por Dios) en el valle de la
tierra de Moab. (Dt 34,6)
10 El Señor ama al justo (Sl 146,8) El Santo ama
a los justos porque su justicia no es una cosa de nacimiento. Los sacerdotes
y los levitas son miembros de un casa ancestral, uno no puede unírseles.
Pero cualquiera, judío o gentil, puede intentar ser justo. De esta
forma, se ha escrito acerca de los sacerdotes y levitas: Oh casa de
Aharón, bendice al Señor, Oh casa de Levi, bencide al Señor.
(Sl 135, 19-20) Pero continúa diciendo Bendecidlo los que lo veneran
(Sl 135,20) – No está escrito “La casa de los que veneran al
Señor.”Al contrario, de propio acuerdo se entregan al Señor
con amor. Por eso Dios les ama.
11 Y el ángel del Señor le llamó desde
los cielos diciéndole: ¡Abraham! ¡Abraham! (Gn 22,11)
Rabí Eleazar ben Jacob dijo: La repetición de Abraham significa
que no sólo estaba llamando a Abraham, sino a todas las generaciones
siguientes. Ya que no habría generación sin Abraham, nada
sin su homólogo de Jacob, Moisés y Samuel.
12 Cada ser humano tiene sus faltas y sus méritos. La
persona justa tiene más méritos que faltas, el malvado más
faltas qué méritos. El promedio de una persona (más
o menos) está equiparado entre los dos puntos. Una comunidad también
se juzga de esta forma. Si los méritos de los ciudadanos pesan más
que sus faltas, es llamada justa; si sus faltas pesan más que sus
méritos, se le llama malvada.
13 Y Dios vio todo lo que había hecho, y lo consideró
bueno (Gn 1,31) Rabí Najmán dijo, citando a Rab Samuel:
“estas palabras se refieren a la inclinación hacia el mal.
Pero ¿puede ser buena la inclinación al mal? ¡Es una
afirmación asombrosa! Sin embargo esto no sería así
si no existiera una energía positiva detrás de la inclinación
al mal, nadie no construiría una casa, ni podría casarse,
multiplicarse o dedicarse a los negocios.
14 Rabí Simón ben Eleazar dijo: La inclinación
al mal es como el hierro que ha sido puesto a fuego vivo; mientras está
ahí, uno puede darle forma, hacer utensilios de él, cualquier
cosa que desee. De la misma forma sucede con la inclinación al mal:
Sólo hay un modo de darle forma correcta: a través de las
palabras de la Torá, que es como el fuego.
15 Rabí Bunam dijo a sus seguidores: Nuestra gran transgresión
no es que cometamos pecados – ¡la tentación es poderosa y
nuestras fuerzas son pocas! No, nuestra transgresión es que a cada
momento deberíamos volver a Dios – ¡y no volvemos a él!
16 Por lo tanto Dios instruye a los pecadores en el camino(Sl 25,8) – El camino del arrepentimiento. Consultaron los Libros de
la Sabiduría: ¿Cuál es el destino del pecador?. Contestaron:
La desgracia persigue a los pecadores (Pr 13,21). Preguntaron a los
libros de los profetas: ¿Cuál es el destino del pecador?.
Contestaron: El alma del pecador morirá (Ez 18,4). Preguntaron
a los libros de la Torá: ¿Cuál es el destino del pecador?.
Respondieron. Llevadle ofrenda y su pecado será perdonado
(Lv 1,4; 5,6.16) Entonces preguntaron al Santo: ¿Cuál es
el destino del pecador? Dios respondió: Que se arrepientan y será
olvidado. Este es el sentido del versículo Por lo tanto Dios instruye
a los pecadores en el camino – el camino del arrepentimiento.
17 ¿Quién se arrepiente realmente? Aquel que cuando
se le presenta la misma oportunidad para pecar, se abstiene de pecar.
18 Dios dice: Si te sientes movido hacia el arrepentimiento durante
los Diez Días de Arrepentimiento, incluso si el número de
tus pecados te parece tan alto como el cielo, Yo los haré más
blancos que la nieve. Por lo tanto, el profeta Isaías dio nueve
reglas de conducta, correspondientes a los nueve días que hay entre
Rosh ha-Shaná y Yom Kipur: Lavaos (del mal obrar) y limpiaos
(moralmente); quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos;
dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid
al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda
(Is 1,16-17)
Nueve reglas en total. Pero ¿qué es lo que dijo Dios?
Venid y estemos a cuenta- dice el Eterno-Dios dice: Si demuestras tu arrepentimiento
con hechos durante estos nueve días, entonces, por muy numerosos
que sean tus pecados, si vuestros pecados fueren como la grana, como
la nieve serán emblanquecidos (Is 1,18)
19 No te deleitas en los sacrificios, ni te son placenteras
las ofrendas quemadas. Mi sacrificio, oh Dios, será un espíritu
humilde; un corazón humilde y constreñido, oh Dios, no lo
despreciarás.
20 Está escrito: En el mes séptimo, en el primer
día del mes tendréis día de reposo, una conmemoración
al son de shofar (Lv 23,24). Y también se dice Subió
Dios con júbilo, el Eterno con sonido de shofar (Sl 47,5) En
el momento en que el pueblo de Israel levanta sus shofarot y los hace sonar,
Dios asciende del Trono del Juicio y se sienta en el Trono de Misericordia,
y está lleno de compasión hacia ellos.
21 Hay muchas razones para hacer sonar el Shofar. Entre ellas:
Rosh ha-Shaná marca el inicio de la creación, y nosotros,
en Rosh ha-Shana, aceptamos al Creador como nuestro soberano, tal como
se dice: Aclamad con trompetas y sonidos de shofar el Eterno soberano
(Sl 98,6). Una segunda explicación, ya que Rosh ha-Shaná
es el primero de los diez días de arrepentimiento, se toca el shofar
para indicar su inicio, como si dijera: Arrepintámonos todos, volvamos
ahora. En tercer lugar, el Shofar nos recuerda nuestra estancia en el Sinaí,
como se dice El sonido del shofar iba aumentado en extremo (Ex 19,19)
para que aceptemos sobre nosotros mismos lo que nuestros antepasados aceptaron
sobre ellos cuando dijeron Haremos y escucharemos (Ex 24,7). Cuarta
explicación: nos recuerda el sacrificio de Isaac, que se ofreció
a sí mismo al cielo. De la misma forma nosotros deberíamos
estar siempre listos para ofrecer nuestras vidas para santificar el nombre
de Dios. Finalmente, nos recuerda la redención, que anhelamos apasionadamente,
como está escrito Acontecerá también en aquel día,
que sonará un shofar y todos los perdidos volverán (Is
27,13)
Bibliografía
Tomado de Jinuj
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