Se divide a la Kvutza en 2 equipos de piratas, cada Madrij se va con un equipo para orientarlo.
Se van haciendo cada equipo de una ideología diferente y contrarias entre sí, y por eso se les va dando frijoles, y cosas para pelear. Ellos hacen una pelea para conseguir un cofre. Después de acordar la paz, se le da a un equipo la libertad de tener armamento más potente y mejor. Después de un rato ese equipo debe atacar a otro por sorpresa y éste debe responder. Al final cada equipo escoge a un representante, quienes van a luchar con espadas de madera por el cofre. El cofre al final no tiene nada, por que con las guerras todos perdemos.
Para concluir se menciona q lo q paso es igual con lo q sucedió con el conflicto de hace un mes entre Israel y Hezbollah. Se les lee este pequeño texto:
Los seis años transcurridos desde el retiro militar israelí del sur del Líbano, sirvieron para que Hezbollah –que controla a sus ansías esta porción de territorio- se armara hasta los dientes, bajo el patronazgo del gobierno iraní. En esta etapa de guerra abierta contra Israel, los 10.000 misiles de origen ruso, chino e iraní, de distintos tipos y alcances que van desde los 10 hasta los 80 km; con cargas de 20 a 600 kgs de explosivos, con que cuenta el Hezbollah, fueron suministrados por Teherán, que en este nuevo intento por desestabilizar la región –aprovechando el estancamiento de las tropas estadounidenses en Irak- intenta alzarse como el nuevo líder regional, reflotando la máxima leninista de “cuanto peor, mejor”.
Entretanto, el gobierno libanés por omisión, también es causante de esta crisis al desoír durante todos estos años, desde 1559. Ya que en ese año se pidió al gobierno libanés desarmar a su grupo terrorista, y que su ejercito domine todo su territorio (ejercito de Líbano).
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