Artículo
Jinuj.net / Artículos de Consulta / Los judíos y la política Estas accesando Jinuj.net como usuario invitado
No has hecho login a Jinuj.net. Utiliza esta forma para entrar al sistema.
Login:     Password:    
¿Olvidaste tu password?     Obtén una cuenta Gratis

Los judíos y la política

   Información general    Categorías    Resúmen   
Aportado por: aizik
Fecha de creación: 2003-08-07 15:40:21
Administrar:
Calificacin: El artículo no ha sido calificado
Visitas: 5275

Los judíos y la política

Los puentes del judaísmo
Por: Gustavo Perednik

En la siguiente nota se examina el modo en que los judíos de la Emancipación tradujeron los conceptos de "izquierda" y "derecha" a su propio mundo de conceptos, como un modo de responder a la pregunta acerca de cómo digerir la nueva sociedad laica europea de la que eran parte. Llegado a Israel, el pueblo judío siguió dando significados propios y originales a esas dos denominaciones polares.

Aunque muchos autores descalificarían los vocablos derecha e izquierda por vagos, anacrónicos, o carentes de sentido, me propongo aquí recrear su significado a pesar de la ambig?edad que los caracteriza. Los términos tienen su consabido origen en la Alamblea Francesa, en la que a la derecha del presidente se sentaban los conservadores y monarquistas, y a su izquierda republicanos y socialistas, y más tarde también los comunistas.

Por ello, en líneas generales, la voz "derechista" pasó a designar a quien enfatiza del hombre más su debilidad que su perfectibilidad, e "izquierdista" a quien anhela reformar al ser humano por medio de medidas gubernamentales. Para la derecha, el principio político predominante es la continuidad, la legitimidad de lo existente; para la izquierda, es la acción estatal para mejorar al hombre y la sociedad.

El problema consiste en que la palabra "derechista" pasó a denominar en bloque a todos los anticomunistas, debido a que la gama de la izquierda abarca desde el tenue intervencionismo estatal hasta el comunismo colectivista. De este modo se puso en la misma bolsa, por ejemplo, a una doctrina totalitaria y violenta como el Nacionalsocialismo alemán, junto con una individualista y moderada como el liberalismo. Esta es la peor limitación que impone el uso de los términos derecha e izquierda: que, en pocas palabras, la extrema derecha no tiene nada que ver con la derecha, ni en su concepción del mundo ni en su plataforma política. El único común denominador que las une se reduce a la antipatía que ambas sienten por el comunismo.

Una segunda reserva que cabe hacer es que, al consolidarse la mencionada dicotomía, el centro pasó a ser un punto intermedio sin matices propios. Sin embargo, la experiencia histórica evidencia que el centro no es sinónimo de palidez, sino una opción deliberada con valores singulares.

Conscientes de las dos restricciones mencionadas, podemos atribuir ciertas características generales a cada uno de los tres sectores políticos. En principio, las consignas que enarbola cada uno permiten reconocerlo. Así, la derecha exalta el orden y la patria; el centro, la libertad y la democracia; la izquierda, la justicia y la igualdad. No nos referimos tanto a los valores que aspiran alcanzar (ya que los tres sectores argumentarían que en sus metas incluyen a todos o casi todos) sino a cómo priorizan esos valores, y en ese sentido las diferencias se reflejan en las consignas que más reiteran.

En segundo lugar, cada corriente tiene una manera propia de ver la sociedad en su conjunto. Para decirlo simplemente, el hombre de derecha destaca de la sociedad sus aspectos más estáticos, el de centro y el de izquierda hacen resaltar el dinamismo de la organización social. Y lo hacen cada uno a su modo: mientras la izquieda enfatiza los avances de la sociedad que se alcanzan a los tumbos, el centro ve el progreso social como una evolución más o menos armoniosa.

Todo lo señalado, tanto consignas como cosmovisiones, son reconocibles especialmente en los momentos de grandes transformaciones. El hombre de derecha opina que los cambios importantes son una amenaza capaz de derrumbar el edificio social entero, por lo que deben ser neutralizados. El de centro percibe las mutaciones como la expresión de un desarrollo deseable, que debe ser acompañado y vigilado. Desde la izquierda, se entienden los grandes cambios como una ocasión que debe ser aprovechada para producir un colapso que genere una nueva sociedad de entre las cenizas de lo viejo.

LOS JUDIOS EN LA IZQUIERDA Y LA DERECHA

A fin de aplicar ese esquema, vale recordar las diversas posturas que adoptaron los judíos cuando vientos transformadores, como los de la Emancipación, soplaban sobre Europa. Encontraremos seis respuestas, provistas desde la izquierda, desde el centro y desde la derecha, con dos variantes en cada caso: los que deseaban adaptar su judaísmo al inminente amanecer, y los que dedujeron que la nueva era dejaba el judaísmo obsoleto.

Será más simple si lo ejemplificamos con seis personajes coetáneos, que encarnaban respectivamente las posturas referidas. Y aunque podrían hallarse voceros más representativos de algunas de las posturas, los seis elegidos tienen la ventaja de ser cronológicamente paralelos, ya que todos ellos habían actuado, formulado su pensamiento o escrito sus obras para el primer cuarto del siglo XX. La tabla siguiente, aunque esquemática, no deja de ser ilustrativa.

POSTURA CORRIENTE VOCERO DESCRIPCION
Derecha judaica Ultraortodoxia Ioel Teitelboim Rechazo de la Emancipación y afirmación del ghetto.
Derecha no-judaica Auto-odio Otto Weininger Identificación con la reacción antiemancipatorial; deseo de acabar con lo judío.
Centro judaico Nuevas corrientes
Salomón Schechter
Bienvenida a la Emancipación; adaptación de lo judaico a la nueva realidad.
Centro no-judaico Asimilacionismo Otto Bauer Bienvenida a la Emancipación como comienzo del final del judaísmo.
Izquierda judaica Bund Vladimir Medem
Bienvenida a la revolución, en el marco de la cual se vislumbraba un rol judío.
Izquierda no-judaica Yevsektzia León Trotsky Bienvenida a la revolución como comienzo del final del judaísmo.

Habrá notado el lector que hemos excluido de la tabla al movimiento sionista en todas sus corrientes, y ello se debe a que las seis posturas responden a una sola pregunta: cómo asumir la nueva sociedad gentil. El sionismo, en contraste, no vino a explicar cómo vivir entre los gentiles, sino por qué era mejor construir una sociedad judía independiente. No venía a sugerir cómo aprovechar los aires de la Emancipación, sino a advertir que la Emancipación era utópica o insuficiente, que no corregiría los males de la judeofobia y que por ende hacía falta autoemancipación.

LA VALIDEZ ACTUAL DE LOS TERMINOS

Teniendo en cuenta que desde que aparecieron aquellas opciones transcurrió un siglo vertiginoso como ninguno, cabe una revisión de los conceptos "izquierda" y "derecha" que nos permita aplicarlos al Israel de hoy. Para ello propongo tres parámetros a los que llamaré, no injustificadamente, económico, social y político.

En el económico, la izquierda favorece la intervención del estado, aunque hoy casi nunca llega a propugnar el colectivismo. La derecha, por su parte, cimenta la economía en la iniciativa privada, sin interferencia estatal. En cuanto a los reproches mutuos, mientras la derecha opina que la izquierda paraliza la generación de riquezas ("iguala para abajo") y ahoga las libertades, la izquierda, por su parte, sostiene que la libertad económica es un espejismo que deja a los sectores más rezagados a merced de los más poderosos ("el lobo libre con las gallinas libres"). Un ejemplo práctico es el rol adjudicado a las agrupaciones de trabajadores; mientras la izquierda promueve poderosos sindicatos, la derecha las concibe como meras uniones profesionales.

En el plano social, mientras la derecha enfatiza el vínculo de la sociedad con su pasado, con sus valores tradicionales, la izquierda prefiere concentrarse en un futuro libre de supuestas ataduras.

El aspecto político incluye el manejo de las relaciones exteriores. La izquierda propone una estrategia más global de inserción en el mundo, mientras la derecha tiende a hacer privar los intereses nacionales.

ISRAEL, HOY

De los tres criterios enumerados para definir derecha e izquierda, el tercero ha primado en Israel durante su primer medio siglo de vida, a tal punto que ha desalojado a los otros dos. Los motivos de ese predominio son entendibles: dado que sus vecinos impusieron a Israel un estado de guerra constante, la política exterior era lo fundamental de la vida del país. Lo que en otras áreas podían considerarse deslices corregibles, en política exterior pasaban a ser errores de vida o muerte. Como consecuencia de ello, siempre se juzgaba a un partido o gobierno, primeramente, en base de la postura que esgrimía en ese aspecto. Todo israelí era pasible de ser categorizado en uno de los dos bandos perfilados, palomas y halcones, aun cuando lo hiciera con matices propios.

Los palomas sostenían que la paz debía explicitarse como prioridad nacional, y que podría alcanzarse esa meta sólo por medio de concesiones. Los halcones opinaban que la paz podría alcanzarse sólo por medio de fortalecer la nación, pero no priorizando explícitamente el anhelo de paz (esta explicitación debilitaría a Israel a ojos de sus enemigos). Ahora bien: aunque las motivaciones de ambos grupos pueden ser objeto de otro artículo, dejemos claro que ambos se fundan en la racionalidad, el patriotismo y los deseos de paz, y descalificar a uno de los bandos por "traidor" o "belicista" es un acto de soberbia.

En cuanto a los otros dos criterios de los tres mencionados al comienzo, convengamos en que el factor económico en Israel no es demasiado controversial, puesto que en el país no hay economistas marxistas de renombre.

Lo que sí constituye un problema es cuál debería ser la relación entre religión y estado. Aquí cabe decir que la abrumadora mayoría de los israelíes desean que Israel sostenga dos valores que les son preciados: ser un estado judío y ser una democracia moderna. Hay pequeñas minorías en los dos extremos: los que estarían dispuestos a sacrificar la democracia israelí en aras de un estado más judaico y los que sacrificarían todo el carácter judío del Estado. Pero, repito, la mayoría del país aspira a conservar los dos valores, aunque por momentos se presente alguna tensión menor entre ambos. La medida de lo judaico es, en síntesis, motivo de constante debate en Israel. No obstante, lo básico es aceptado por todos: se trata de un estado judío, y el judaísmo es una civilización religiosa; por ello, los valores nacionales de Israel también se expresarán de modo religioso.

Ahora bien, debido precisamente a la primacía del tercer factor en la definición de izquierda y derecha, se transformaron en sinónimos de palomas y halcones, y de esa sinonimia resulta la paradoja que surge en ciertos partidos políticos.

Uno es Shinui (Cambio), fundado en 1973 por Amnon Rubinstein como protesta por la no asunción de responsabilidad por parte del gobierno ante la desinformación que había precedido a la Guerra de Iom Kipur (Guerra del Día del Perdón). Uno de los ocho puntos de la plataforma de Shinui pide "una mínima ingerencia del gobierno en la vida económica del estado". No obstante ello, se lo considera de izquierda (en rigor la mayor parte del partido se fusionó en 1992 con el bloque izquierdista Meretz por el simple hecho de que otro de los puntos de la misma plataforma impulsa las "cesiones territoriales").

El ejemplo inverso es Tzomet (Encrucijada), un partido que en 1987 se separó de la alianza nacionalista Tejiá (Renacimiento). A pesar de que en su plataforma se opone explícitamente a la excesiva influencia religiosa, y de que sus miembros provienen de las filas del Laborismo, Tzomet fue reconocido de derecha por defender el concepto de Eretz Israel histórica y oponerse al plan de autonomía palestina.

En otro plano, el partido ultraortodoxo sefardí Shas, creado en 1984 por el rabino Ovadia Iosef, también pone de relieve una paradoja. Aunque su propuesta en lo social es un desafío a la naturaleza laica del país, y promueve un estado regido por la Halajá (ley religiosa talmúdica) de todos modos se considera que está ubicado más a la izquierda que el moderno Mafdal (Partido Religioso Nacional) debido a que este último ha optado por una posición más halcona.

HACIA EL PROXIMO MEDIO SIGLO

Con todo, el Israel de hoy tiene un común denominador para la vasta mayoría de la población, aun cuando los extremos frecuentemente exacerban el conflicto entre ellos y dan la falsa imagen de un país polarizado.

En lo económico, Israel es una potencia. Sus logros son admirados en el mundo entero. Respecto de lo que denominaríamos el aspecto social, la mayoría de los israelíes quiere que el Estado de Israel sea, según dijimos, fiel a sus dos principios esenciales: un estado judío y democrático. Quiere judaísmo sin imposiciones.

En lo político, mientras antes la población de Israel se dividía en una mitad que veía en los acuerdos de Oslo una milagrosa receta para la paz, y otra mitad que los veía como un sendero hacia la destrucción, hoy la mayoría de los israelíes aceptan Oslo como un instrumento defectuoso sobre la base del cual se debe avanzar.

Por todo ello, cabe hablar en Israel de un centro amplio. Hay minorías a la derecha y a la izquierda, y pequeñas minorías en los extremos, pero la vasta mayoría de la ciudadanía es de centro.

Ya puede vislumbrarse el nacimiento de dos grandes partidos que reflejen esta división, según el modelo inglés de laboristas y conservadores. La nación en su conjunto está dispuesta a las concesiones, pero no a la entrega unilateral. Sabe que Jerusalem jamás fue capital sino del pueblo judío y, aunque ama la paz desde sus entrañas, tiene claro que la evacuación parcial de territorios debe vincularse a las urgencias de Israel en materia de seguridad. En fin, una nación de centro.

Bibliografía

Tomado de Hagshama E-zine




Algunas evaluaciones hechas por los miembros de Jinuj.net:

Nadie ha evaluado este artículo.


En Jinuj.net nos interesa saber tu opinión sobre el material publicado. Para hacer comentarios y calificar este artículo es necesario que ingreses al sistema.

Si no tienes una cuenta en Jinuj.net, puedes obtenerla fácilmente llenando esta forma.
Si quieres saber más sobre Jinuj.net haz clic aquí