Artículo
Jinuj.net / Artculos de Consulta / Judasmo y ciberntica Estas accesando Jinuj.net como usuario invitado
No has hecho login a Jinuj.net. Utiliza esta forma para entrar al sistema.
Login:     Password:    
¿Olvidaste tu password?     Obtén una cuenta Gratis

Judasmo y ciberntica

   Información general    Categorías    Resúmen   
Aportado por: aizik
Fecha de creación: 2003-08-07 15:30:46
Administrar:
Calificacin: El artículo no ha sido calificado
Visitas: 3169

Judaísmo y cibernética

Los puentes del judaísmo
Por: Gustavo Perednik

La discusión acerca de las diferencias entre hombres y máquinas tampoco fueron ajenas al desarrollo del judaísmo. Ya Maimónides definía al ser humano de un modo que no podría aplicarse jamás a nuestra PC. Más desafiante aún es la pregunta de qué le hará la informática al judaísmo. ¿Qué va a pasar si nuestro Libro de los Libros y todas nuestras fuentes son finalmente reemplazadas por una pantalla de computadora?

Según el tratado talmúdico de Kidushín , el padre debe educar a su hijo en tres áreas: la Torá, un oficio y la natación. También los filósofos griegos valoraron saber nadar. Sócrates enfatizó su importancia en su diálogo que mantuvo con su contrapartida moral, Calicles. En aquel discurso se filtra un término que veintitrés siglos después revolucionó las ciencias de la conducta. El texto dice: "Más importante que la natación es el arte del timonel ( kybernetes ) ya que salva de los mayores peligros, no sólo a las almas sino también a los cuerpos y las fortunas". Como el párrafo está incluido en el diálogo dramático sobre la retórica, Sócrates equipara la cibernética con el el arte de persuadir y conmover.

En 1834 un físico francés utilizó el término en su aspecto de control político. Un siglo después un matemático lo recogió para denominar con él una nueva ciencia, que estudia los sistemas de control y comunicación. Norbert Wiener publicó Cybernetics en 1948. Era judío. La disciplina que nacía empezó siendo una rama de la matemática binaria, continuó por identificarse con la informática... y terminó por invadirlo todo.

Las memorias de Wiener se titulan Ex-prodigio . No es para menos. A los tres años leía de corrido, a los cuatro años se adentraba en la literatura científica, a los siete desgranaba las teorías de Darwin y de Charcot, a los once ingresó en la universidad, a los dieciocho recibió su doctorado de Harvard. Bertrand Russell fue su maestro en Cambridge, y concluyó siendo profesor de Lógica Matemática en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en donde ejerció por más de cuatro décadas. Wiener murió en Suecia en 1964.

Su padre, al igual que el de Mozart, le impuso a su hijo desafíos intelectuales desde tierna edad. De uno solo de ellos lo privó deliberadamente: su identidad judía, que Norbert descubrió cuando era adolescente. Leo Wiener había sido profesor de lenguas germánicas, escribió una historia de la literatura ídish, y concluyó su carrera en el departamento de lenguas eslavas de Harvard, desde donde tradujo a Tolstoi al inglés en veinticuatro volúmenes (1904).

El hombre máquina

Lo singular de la cibernética es que estudia el control de mecanismos paralelamente: en sistemas animales y electrónicos. La misma estructura de un órgano que pertenece a un ser vivo, se encuentra en una máquina. Por ello, toda la teoría que explica esa máquina puede aplicarse al ser vivo. El sistema nervioso es ergo visto como un mecanismo de control igual que el de computadoras de avanzada.

Esa perspectiva tenía precedentes. Durante el siglo XVII la física mecanicista mostró al cuerpo como un reloj y al corazón como una bomba. Pero Norbert Wiener dio pasos más audaces y explicó al cerebro como una computadora. La psicología fue sacudida por la innovación, ya que la conducta humana podía modelarse en base de software . La informática pasaba a ser una rama de la psicología.

Como todo estímulo contiene información, la conducta de los organismos puede tratarse como el procesamiento de datos. Más aún: puede cuantificarse nuestro comportamiento, porque toda información puede convertirse en bits , sin importar la forma original del estímulo.

El primer alarmado por los avances de Wiener, fue Wiener mismo, quien escribió El uso humano de los seres humanos (1950). Sus estudiantes del MIT no podían ser robots. Había que buscar las diferencias radicales. Wiener destacó que la computadora puede en algún momento volver a ser tabula rasa . Los seres humanos no podemos. La experiencia queda grabada en nuestra inteligencia emocional. Maimónides coincidiría. Para el máximo filósofo, lo que el hombre perdió al ingerir del árbol del conocimiento fue precisamente la inteligencia pura, objetiva. Gracias a esa pérdida fuimos humanos. También lo somos gracias a nuestra imposibilidad de borrar nuestra memoria. Y nuestra humanidad, fue lo que Wiener siempre trató de rescatar. Escribió: "La ciencia es un modo de vida que puede florecer cuando los hombres son libres para tener fe".

La cibernética invita a formular preguntas que conmueven el judaísmo. Qué va a ocurrirle al Pueblo del Libro si el libro llegara a ser reemplazado por la pantalla. Ya se ha avanzado mucho en esa dirección. Es apabullante la cantidad de páginas de Internet que se dedican a enseñar Torá. El Código Bíblico (que a partir de 1994 irrumpió en el mundo académico a partir de que su tesis fuera publicada en el American Journal for Statistics ) enseña fascinantes facetas de la Torá que sólo pueden entenderse desde ciertos programas de computación. No podían preverlas Rabí Akiva ni el Gaón de Vilna. Un sabio judío es otra cosa. Sabe de links y de websites .

Cuando en estas semanas veo a mi hijo prepararse para su Bar Mitzvá, siento una invasión cibernética que nos arroja a lo desconocido. Porque si bien tiene un excelente maestro, debo admitir que aprende más del programa Kol Koré , que le enseña desde la pantalla a leer la Torá y Haftará. Sin errores. Y en cualquier estilo, ashkenazí, sefaradí, yemenita… con sólo mover el mouse .

Lector, no se compadezca. Está usted leyendo sentado frente a la computadora. Sin libros. ¿Es eso judaico? También usted se ha privado del placer que tuvimos los hombres del siglo veinte, que solíamos tornar páginas para sumirnos en un mundo maravilloso en el que nuestra imaginación era huésped privilegiado.

Bibliografía

Tomado de Hagshama E-zine



Algunas evaluaciones hechas por los miembros de Jinuj.net:

Nadie ha evaluado este artículo.


En Jinuj.net nos interesa saber tu opinión sobre el material publicado. Para hacer comentarios y calificar este artículo es necesario que ingreses al sistema.

Si no tienes una cuenta en Jinuj.net, puedes obtenerla fácilmente llenando esta forma.
Si quieres saber más sobre Jinuj.net haz clic aquí