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Los sueos y la poltica

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Aportado por: aizik
Fecha de creación: 2003-08-06 14:05:01
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Los sueños y la política

Las Clases de Sharona
Por: Sharonah Fredericko
Marcelo Kisilevski

De cómo los sueños han sido utilizados en la historia para manipular a las masas, desde el judaísmo hasta los aztecas, pasando por los anglosajones y los palestinos. Una nota de pesadilla.

-Sharonah, te quiero contar un sueño terrible. En mi sueño, el sol naciente asoma por las montañas y baña todo el valle con su luz…

-Ya. Estamos en los Andes…

-Sí, y de repente me quedo como hipnotizado porque el sol me habla.

-Es Viracocha, el dios de los Incas.

-No sé quién es, pero el hecho es que me dice que tengo que bajar al pueblo y traerles la buena nueva de la paz universal.

-Ah, parece que el pueblo está muy abajo, si hay que bajar todavía más.

-No solamente está muy bajo, sino muy empobrecido y oprimido.

-O sea que tienes que ir a resolverles los problemas económicos.

-Ahí esta el tema, porque yo no puedo resolver nada. Cuando llego y les digo, se me tira toda la gente encima y me piden que los ayude y los guíe porque están pobres y oprimidos. Yo me ahogo y les digo que no los puedo guiar…

-¡Marcelo, estás eludiendo tu responsabilidad!

-¡No, yo no tengo ninguna responsabilidad, yo nada más traigo un mensaje! Y como me niego me siguen agarrando para que los ayude y por poco me descuartizan. Es increíble cómo la gente puede ver en alguien algo que no es.

-Te veían como un dios. Y en la mitología azteca solían descuartizar a sus dioses.

-¡Sharonah, me desperté todo transpirado y temblando!

-¿Sabes qué pasa, Marcelo? Que eres argentino, y cada argentino, sobre todo si es porteño, cree en el fondo que es un dios. Así que tu sueño me parece muy natural. La verdad es que tu sueño es un sueño posible en las mitologías. Si hablamos de la azteca, puede ser que el dios sol, Tata Indi, te eligió como su profeta. Los judíos no tenemos a Tata Indi, pero si lo sacas del cuadro y pones a Hakadosh Baruj Hu (el Santo Bendito Sea), se trataría de un relato bíblico común.

-Como en la zarza ardiente de Moisés.

-Sí, o por ejemplo Iaakov, nuestro tercer patriarca. Ahora yo te voy a contar un cuento a ti. Y tú dime si ves en él algún tipo de manipulación política, porque todas las religiones la hacen. Iaakov fue a Beer Sheva. A nuestros lectores del exterior les cuento que Beer Sheva no es el lugar con más movida de Israel. La noche allí no es la gran cosa, si a uno le gustan los boliches bailables. Pero Iaakov fue allí, y la Biblia, en el libro de Génesis, nos cuenta que en los espejos de la noche –una expresión que también suena muy azteca- Dios le habló y le dijo que llevara a toda su tribu directamente a Egipto, para que se quedaran allá por un lapso indefinido de tiempo. Muy interesante, es la aliá (inmigración a Israel) al revés: todos abandonan la Tierra de Canaán y mandan a la Tierra Prometida a freír esparragotes. Es que en Egipto hay mejores oportunidades económicas para el ganado y otras ocupaciones. Es como hoy, que tantos israelíes sacan su visa para Alemania…

-Bueno, no exageremos, en primer lugar se van a Estados Unidos.

-Sí, pero Alemania está en segundo lugar, queridísimo, tema interesante para otra nota, la de los judíos "volviendo" nada menos que a Alemania. El tema es que Iaakov saca toda su tribu de Canaán y se la lleva a Egipto, y toda la justificación es un sueño. La única diferencia con tu sueño sobre Tata Indi es que Dios le habló a Iaakov a través de los "espejos de la noche".

-La primera pregunta, en cuanto al soñador, es hasta qué punto uno tiene derecho a traducir una cosa que ha soñado en realidad pública, política.

-O sea, hacer que tu sueño no sólo se convierta en realidad sino que afecte la vida de los demás. Porque yo también puedo soñar con algo nefasto. Puedo soñar que Dios me ha dado el derecho de esclavizar a toda una población por el color de su piel, o puedo convertir a otra población en jabón por pertenecer a cierta religión. O sea que no hay límites.

Tú ya sabes que mi profeta preferido es Jeremías, porque carga contra todo el mundo. Jeremías odiaba la corrupción, tanto de la clase alta judía como la de los babilonios. Me imagino que el tipo estaba muy solo a la hora de almorzar, pero tenía una autenticidad y una claridad que pocos críticos sociales llegan a alcanzar jamás. ¿Y sabías que Jeremías se lanzó explícitamente contra la manipulación de los sueños? En un momento Jeremías se desespera por escuchar a tantos embusteros caminando por Jerusalem y pregonando que sabían exactamente lo que Dios quería porque se los había revelado en sueños. Y Jeremías dice –hablando con la voz de Dios- que no hay que escuchar a estos taimados y embusteros que dicen al pueblo que "he tenido un sueño y en el sueño Dios me habla". Si tú escuchas a alguien que dice que Dios le habla en sueños, dice Jeremías, te estás olvidando de Dios. En la época de Jeremías, la proliferación de falsos profetas y de falsos sueños era un verdadero problema.

-Bueno, pero también puede estar dando cuenta de un combate intelectual entre profetas.

-¿O sea?

-Pues, ¿quién dice que Jeremías tiene más razón que todos los demás al representar la voz de Dios?

-Sí, pero no lo dice hacer a través de sueños.

-¿Qué es lo que estás queriendo decir entonces? Y te pregunto ahora desde el punto de vista de los que escuchan los sueños. ¿Estás diciendo que los sueños tienen un poder de atracción tal sobre las masas que citar supuestos sueños es más peligroso que si digo simplemente: "Yo digo que Dios dice que…"?

-Definitivamente.

-¿Por qué se da este fenómeno de la veneración a los sueños?

-Primero, porque no los entendemos. Segundo, porque son fascinantes. Tercero, porque hay instancias, creo yo, de vínculo muy fuerte entre el sueño y la realidad. Yo no estoy negando el poder de los sueños. Tampoco lo negaba Jeremías. Qué ínfulas que tengo, que me pongo en el lugar de Jeremías.

-Claro, ¿cómo sabés lo que creía Jeremías acerca de los sueños?

-Porque me lo dijo en sueños, por supuesto... El hecho es que él no se lanzaba contra los sueños sino contra su manipulación.

-¿Hasta tal punto llega la fascinación de los sueños que pueden convertir a alguien en un líder dictador, hacer que las masas los sigan en base a lo que soñaron? Aquí estaríamos entrando en el terreno de la política neta.

-Que es donde queremos estar en esta clase. Ya Rambam en su Guía de los Perplejos , en el segundo capítulo, advertía que los sueños se podían manipular a nivel político con horrible fuerza. Y Rambam lo entendía porque ya entre los musulmanes fundamentalistas del Yemen, los líderes shiítas estaban usando el tema de visiones y sueños como justificación para perseguir a la comunidad judía de ese país.

-¿Podés detallar el episodio?

-Pues bien. En el Yemen había una comunidad judía muy arraigada que existía por lo menos desde unos 500 años antes de la era común. Al aparecer el Islam, siguieron teniendo relaciones de buena vecindad con sus vecinos musulmanes, hasta que se instaló un poder shiíta fanático a mediados del siglo XII. El rabino judeo español Rambam ya estaba en Egipto, donde el poder era sunita, mucho más moderado. El tenía acceso al oído del califa. También estaba en contacto estrecho con muchas comunidades judías en el mundo de entonces, y empezó a escuchar que los líderes shiítas supuestamente estaban teniendo visiones y sueños en los cuales Allah les hablaba y les transmitía el mensaje de que toda la comunidad judía debía ser convertida a la fuerza al Islam, y masacrar a quienes se negaran. Esto ya no era el sueñito tranquilo de Iaakov, cuya implicancia política era la emigración de una tribu para llevarla de vacaciones a Egipto. Rambam era el consejero y amigo del califa sunita, el moderado Salaj Adín, Saladino, al que convenció de intervenir para evitar la masacre de los judíos del Yemen. Eso salvó la existencia física de esa comunidad.

-Estamos hablando aquí de un uso bien cargado de los sueños para la política.

-Sí, efectivamente. Hitler mismo también tuvo muchos sueños. Himmler, su número dos, también. Este solía hablar muchísimo de un sueño que tuvo con una calavera de cristal que supuestamente contenía la sabiduría necesaria para dominar el mundo. Himmler, que había picoteado de muchos misticismos, un misticismo aquí, otro allá, había picoteado incluso de la Kabalá judía y de los indios Olmeca de México. Ellos tenían una calavera de cristal, según la tradición. Himmler pensaba que si obtenía la calavera con la que él soñaba, podría dominar el mundo. También creía que si lograba dominar ciertas recetas cabalísticas, podría llegar a controlar las fuerzas del bien y del mal del mundo. Todo por las visiones que él solía tener.

No estoy diciendo que los sueños no tienen poder, sólo señalo cómo un fanático político puede usar el terreno de los sueños para la destrucción y la opresión de otros. Lo hicieron también en Yugoslavia. Milosevic solía hablar de sueños de purificación de Servia. Contaba que en sueños se le aparecían ángeles que le decían que había que extirpar el cáncer maligno de Servia, es decir a todos los bosnios. Mussolini solía hablar mucho con el lenguaje de los sueños.

-¿Qué nos dice este tema de los sueños acerca de las culturas? Yo no veo, por ejemplo a George W. Bush saliendo a los medios en el jardín de la Casa Blanca diciendo que tuvo un sueño en el que se le aparecía la sirenita de Walt Disney a decirle que había que derrocar a Saddam Hussein porque tenía armas de destrucción masiva. Para empezar nadie le creería.

-Como antropóloga me encanta tu pregunta. La gente no le creería porque tu lenguaje cultural de hoy en día no te permite creerlo. Pero cuando éramos judíos en el desierto y Iaakov nos decía que había tenido un sueño en los espejos de la noche en el que Dios le decía que todo un pueblo tenía que abandonar la Tierra Prometida, el lenguaje era aceptable. Iaakov adecuaba su mensaje a los términos culturales de la época. Bush, Blair y Saddam están haciendo exactamente lo mismo.

Ahora bien, en materia de sueños tienes algo muy interesante en la Biblia. Tienes un profeta que transmite sus verdades únicamente a través de sueños y es totalmente incapaz de transmitirlos estando conciente. Se trata de Daniel, que se enfrenta con Nabucodonosor, emperador de Babilonia antigua. Saddam Hussein se ufanaba de ser de su linaje. Nabucodonosor también soñaba cosas raras, Daniel las descifraba. Y cuando Daniel soñaba, Nabucodonosor temía sus sueños.

Por ejemplo, Nabucodonosor está en un banquete disfrutando con su comitiva, y de repente ve un dedo que escribe en la pared: " Mene mene tekel ufarsín ". Cuatro palabras en jerigonza, que nadie entiende. Y él está totalmente aturdido, porque nadie las sabe traducir. No son palabras babilónicas, tampoco son hebreas. Llama a Daniel, a quien no aguanta, este molesto judío, ese rebelde que siempre está echando por tierra sus planes imperiales. Y lo llama diciéndole: "Mira, yo no te aguanto, pero tal vez puedas ayudarme a descifrar qué está escrito ahí". Daniel le dice que no son palabras hebreas, pero que él a través de sus sueños se las va a traducir. Entra en un trance místico y le traduce las palabras, soñando en voz alta, y le dice a Nabucodonosor que todo su imperio se derrumbará.  

Uno se puede preguntar si Daniel no estaba siendo un tanto manipulativo aquí. Estando en sueños Nabucodonosor no lo puede matar por decir una cosa así, por denunciarlo o desearle concientemente el derrumbe. Es como ser inocente por insania en un caso de homicidio. El hecho es que Daniel es incapaz de ver y transmitir su mensaje, que es sumamente político y de sublevación total para los judíos de Babilonia, estando conciente. Tal vez aquí la Biblia te está insinuando que si quieres ser subversivo, mejor que lo hagas con el lenguaje simbólico.

-Como en la dictadura argentina, donde la cultura subterránea tenía que ser críptica para sobrevivir y transmitir su mensaje.

-Tal cual. Para espantar ahora a nuestros lectores argentinos, todos recuerdan seguramente la canción de Sui Géneris "Y rasguña las piedras". Se trata de una mujer que fue enterrada viva por los torturadores de la dictadura. Es un ejemplo de muchos de Sui Géneris de mensajes en código. Bien se dice que a Charly García la dictadura no lo hizo desaparecer sencillamente porque no lo entendían. Y esto se relaciona con el lenguaje de los sueños, porque los sueños te hablan en código.

Y volviendo a tu pregunta sobre las culturas, cada una tiene significados diferentes para el mismo signo. Si eres un chino y sueñas con un dragón, estás soñando con la prosperidad y la sabiduría. Pero si eres un europeo y sueñas también con un dragón, estás soñando con Satanás. Si eres un judío y sueñas con un dragón, o sea con una serpiente emplumada, cosa que suene bien indígena también, estás soñando con una criatura ambivalente del Creador, que podría ser una especie de ángel, o de demonio, pero que te está trayendo un mensaje de Dios, puesto que no actúa independientemente.

El problema no es la diferencia. El problema es cuando un político chino, uno cristiano europeo o uno judío, dicen que por haber soñado con un dragón, la realidad pública debe ser tal o cual. Esta es la encrucijada.

Viene un político y dice que ha soñado con dos dragones de colores distintos, y un dragón mataba a otro. Estoy pensando ahora en un mito de los indígenas de Chiloé, de Chile. Ellos hablan de un dragón que se llama Kaikaifilu, que siempre está trabado en lucha contra otro dragón y eso simboliza el choque de las fuerzas de la naturaleza.

Pero hay un mito europeo cristiano un poquito más feo, de Inglaterra más o menos del siglo VI ó VII, de dos dragones, uno blanco y otro rojo. Y aquí entramos al campo del exterminio político, porque el dragón rojo mata al blanco. ¿Cómo lo interpretaron todos los reyes anglosajones? Como que ellos, siendo el dragón rojo, tenían el derecho de matar al blanco, es decir a todos los que no son como ellos, en ese caso un justificativo para exterminar a la raza de los galeses.

-¿Y en el Medio Oriente? ¿Qué mitos o sueños impulsan la intolerancia?

-En el Medio Oriente yo tengo al rey David. Si sueño que mata a un dragón, ¿quién es ese dragón? ¿Tal vez el mito de David y Goliath es el que me da legitimidad para matar palestinos? No es que nuestros primos no lo hagan. Si revisas los panfletos del Hamás y de la Jihad, verás que siempre están nombrando el sueño del profeta Mahoma en el Corán. Se trata de un sueño totalmente inofensivo. Se cuenta en el capítulo 17 del Corán que Mahoma sueña que se encuentra con los profetas del Cielo, todos menos Adán son judíos. Y en este encuentro onírico está la base de la legitimidad de Mahoma, pues estos profetas judíos le transmitieron en sueños su poder.

Si yo leo este sueño no encuentro nada ofensivo como judía. Pero si soy del Hamás y de la Jihad –y lo hacen, porque yo he leído sus panfletos en la Ciudad Vieja- interpreto el sueño de modo tal que indique que el judaísmo y el cristianismo son obsoletos, y la interpretación se usa como justificativo para cometer atentados atroces.

-¿Los sueños manipulados políticamente han sido siempre nefastos?

-No, no quiero que nuestros lectores se queden con esa imagen de pesadilla. Los sueños pueden tener también un uso "político" hermoso. Un líder como Martin Luther King hablaba en términos de sueño, y cuando él dibujaba su visión para el pueblo norteamericano de armonía entre las razas, él hablaba en términos de sueños. Su discurso más famoso es el espléndido " I have a dream ", yo tengo un sueño. Allí él detallaba su visión de armonía y cooperación entre las razas. Y de hecho, ese sueño, en su famoso discurso en Washington D.C. en 1963 tuvo un impacto profundísimo en la conciencia norteamericana que no tuvo ningún otro discurso hecho en términos racionales. Porque los sueños te atrapan.

Pero para mí el profeta Martin L. King (yo lo llamo profeta) se parece mucho a nuestro Moisés, en un sentido: ambos soñaban despiertos. No eran como Daniel, no tenían que entrar en un descanso físico profundo para soñar.

Rambam recalca mil veces, en cada uno de sus textos, que Moisés es un profeta con el que no se puede comparar ningún otro, por el hecho de que Moisés recibía sus sueños, sus mensajes y su sabiduría, despierto. Tal como el yogui, en la India, que dice que no tiene que hacer meditaciones con las piernas cruzadas y todo lo demás para recibir su sabiduría, ya que está de modo constante en un estado de meditación y claridad mental, Rambam afirma que Moisés, que era un gran líder político, que nunca perdió su conciencia, pudo conducir a su pueblo siendo un profeta conciente. Moisés nunca va a decir al pueblo que soñó con tal o cual cosa. La palabra sueño no aparece ni una sola vez referida a Moisés. El siempre va a hablar con el pueblo de sus encuentros concientes con Dios. No importa si los tuvo o no, eso es una cuestión de fe. El hecho es que jamás utilizó el sueño como asidero ni como instrumento político.

Rambam no descarta el poder místico de los sueños, aunque cuando viene a comparar la ciencia con la Biblia, filosóficamente tiene un problema. Por eso siempre va a tomar la posición de que hay que tomar los mensajes de la Biblia en su faz simbólica, probablemente esto le evitaba entrar siquiera en la disputa entre la Biblia y la ciencia. Pero él no va a deslegitimar ni los sueños del Faraón, ni los sueños de Daniel, sólo va a criticar, igual que Jeremías, su manipulación política como nociva.

Recordamos siempre la historia de Alejandro Magno, que cuando en medio de sus conquistas llega a Israel se arrodilla ante el Sumo Sacerdote y le dice que lo ha visto en sueños, y que en ese sueño el Sumo Sacerdote le promete que conquistará medio mundo. Por eso Alejandro es magnánimo con los judíos, gracias a un sueño. Todo muy lindo, pero ¿qué hubiera pasado si hubiera tenido una pesadilla con el Sumo Sacerdote? ¿Hubiera matado a todos los judíos? Porque excesos así también sucedían. Por eso a nivel político hay que tener mucho cuidado con eso. Por ende, quedémonos con Jeremías, que nos recomendaba no escuchar a cada charlatán que anda por ahí diciendo que "tuve un sueño y en mi sueño Dios me hablaba". Y con esto nos despedimos de nuestros lectores, deseándoles felices sueños.

Bibliografía

Tomado de Hagshama E-zine



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