Artículo
Jinuj.net / Artculos de Consulta / Judaismo progresista - III El status personal Estas accesando Jinuj.net como usuario invitado
No has hecho login a Jinuj.net. Utiliza esta forma para entrar al sistema.
Login:     Password:    
¿Olvidaste tu password?     Obtén una cuenta Gratis

Judaismo progresista - III El status personal

   Información general    Categorías    Resúmen   
Aportado por: aizik
Fecha de creación: 2003-04-17 15:59:41
Administrar:
Calificacin: ****-
Ver 1 comentario y 1 calificación
Comentar este artículo
Visitas: 6471

Judaismo progresista - III El status personal

¿La definición de la identidad judía ha sido siempre matrilineal?

La cuestión de la identidad ha sido algo que siempre ha preocupado al pueblo judío, hasta el punto de decir: es judío quie se ha pasado el tiempo preguntándose quién es judío. Se han dado numerosas definiciones como "es judío quien se siente judío", o "es judío aquel cuyo hijos son judíos." Pero cuando se trata de legislar, estas definiciones que se basan en los sentimientos o constatciones a posterioi, aunque son muy seductoras, no son muy "útiles." La definición del judaísmo ortodoxo es "es judío quien ha nacido de madre judía." Esta definición no satisface a los movimientos progresistas por diversas razones. Antes de exponer estas razones, uno se puede preguntar cuál es el origen de esta definición matrilineal cuando el judaísmo no siempre ha sido transmitido por la madre.

Según la halajá ortodoxa, el hijo de una madre judía y padre no judío es judío mientras que el hijo de una madre no judía y un padre judío no es judío. Esta ley se basa en la interpretación talmúdica: "Tu hijo, que ha nacido de una mujer israelita es llamado tu hijo, pero tu hijo, el que ha nacido de una mujer pagana, no es llamado tu hijo." [Mishná, Kidushin 3,12; Yad, Isuré biá 15: 3,4; Shulján Aruj, Even ha ezer 44,8] Pero, como en otros sitios, la halajá evolucionó. El hecho de determinar el estatu del hijo en función de la religión de la madre es una innovación rabínica y que va en contra de las prácticas bíblicas. Vemos como entre la Biblia y el Talmud se produce un cambio y (no de los pequeños! Si se estudia caso por caso el estatuto bíblico, se demuestra que el hijo es identificado por el estatuto del padre y rara vez por el de la madre.

Rebecá que se casó con Isaac, uno de los tres patriarcas, era hija de Betuel, que a su vez, según el texto bíblico de Génesis 24,15, era "hijo de Milká, esposa de Nahor, hermano de Abraham." El nombre de la esposa de Betuel no es desconocido pero se puede afirmar que era pagana porque Abraham fue el primer hebreo y la tradición no considera como judíos ni a su hermano ni a su cuñada. Rebeca misma, cuando se presenta [Gn 24, 24.47] no menciona a su madre, sólo a su padre. Por contra, menciona su abuela y abuelo paterno.

De la ascendencia de Raquel, futura esposa de Jacob, solo conocemos su familia paterna: "Cuando Jacob vio a Raquel, la hija de Labán, hermano de su madre..." [Gn 29,10] La mención de "hermano de su madre" indica la importancia de la referencia a la línea paterna. No se cita el nombre de la madre, y por ello podemos deducir que la línea materna no tenía ninguna importancia.

El Faraón entrega como esposa para José a "Asenet, hija de Potifar, sacerdote de On." [Gn 41,45] Asenet tendrá dos hijos de esta unión, Manasés y Efraím: "Y nacieron dos hijos a josé antes que viniese el primer periodo de hambre, los cuales le dio a luz Asenet, hija de Potifar, sacerdote de On... Manasés ... Efraím." [Gn 41, 50-52] Aquí se mencionan a los dos padres. Se reafirma el estatuto no judío de la Asenet. Es hija de un sacerdote de On. No pertence a la línea de los hebreos pero sus hijos son mencionados como tales. Hasta el día de hoy, bendecimos a nuestros hijos para que sean como Efraím y Manasés. Según James Hastings [Dictionay of the Bible, pag 528 b] Asenet era, "la hija de uno de los dignatarios más grandes de la región, el sacerdote del Templo nacional del Sol en On o Heliopolis, a diez kilómetros al nor-oeste de la moderna ciudad del Cairo."

Moisés se casón con Tsipora, una madianita, hija del sacerdote de Madián. [Ex 2, 16.21] Tuvieron dos hijos, Guershom y Eliezer [Ex 2,22; 18, 2-6; 1 Cro 23, 15-17] Cuando Jonatán, hijo de Guershom, erigió ídolos, las generaciones siguientes, horrorizadas por este hecho, añaden una nun para que Moisés sea leido Manasés y para no atribuir a los descendientes de Mosiés prácticas idólatras. [Ju 18,30] El midrash dice también que Tispora circuncidó a sus hijos.

Sansón pide a sus padres una esposa filistea. [Ju 14,2] El rey Salomón se casó con dos mujeres extranjeras.La madre Roboam era una mujer amonita de nombre Naamá [1 Re 14,21] y portanto, a la muerte de su padre, él hereda el trono. hay numerosos ejemplos en la Biblia de hombres que contrajeron lo que hoy llamamos "matrimonios mixtos." Sus hijos forman parte de la entidad cultural, nacional y religiosa del pueblo.

De la misma que la mayor parte de las genealogías bíblicas son patrilineales, se puede deducir, en consecuencia, que hasta la época de Esdras, la identidad sólo se definía por la línea paterna.

Esdras y Nehemías (458 -443 aec) fueron los primeros en publicar un decreto que trataba de excluir a las mujeres extranjeras y a sus hijos. Las mujeres "extranjeras" eran no solo las de las siete naciones cananeas prohibidas en la Torá, sino también las amonitas, las moabitas y las egipcias:

"El pueblo... no se han separado de los pueblos de las tierras, de los cananeos, heteos...porque han tomado de las hijas de ellos para sí y para sus hijos, y el linaje santo ha sido mezclado con los pueblos de las tierras [ve hitarezú zera ha kodesh be amei ha artsot]." [Es 9,1-2]

Y más:

"¿Y obedeceremos a vosotros para cometer todo este mal tan grande de prevaricar contra nuestro dios, tomando mujeres extranjeras?" [Ne 13,27]

La legislacióna de Dt 7,3 ya prohibía los casamientos con cananeas que podrían llevar a la idolatrñia. Esta prohibición afecta a los hijos y las hijas. En otras palabras, los hijos de estas uniones no son judíos si uno de los padres no es judíos. Sin embargo, sabemos, por los ejemplos citados anteriormente, que esta ley no era respetada y que esos hijos eran considerados como judíos independientemente del hecho que uno de sus padres no lo fuera. Esdras y Nehemías han interpretado los textos definiendo la "judeidad" [El término "judío" no aparece hasta la época de Ester. Aquí se trata de la pertenencia al pueblo hebreo, pero empleamos el término "judío" por facilidad.] según el estatuto de su madre, y la Mishná ha reforzado esta perspectiva. El libro de Rut, según los críticos bíblicos, fue escrito para enfrentarse a esta visión de Esdras y Nehemías. Rut, la moabita, se convierte al judaísmo. Este libro es, pues, una defensa de la inserción de las mujeres extranjeras en el seno del judaísmo. y se habría situado la acción de una forma deliberada en la época de los jueces (1200-1030 aec). El libro empieza así: "En la época en la que gobernaban los jueces" pero es posterior. El autor o autores del libro de rut querían demostra que si los judíos no se hubieran podido casar con mujeres extranjeras, David nunca habría nacido, ya que según este libro, Rut era la abuela de David, del que saldrá el Mesías.

Parece, pues, que en la época de Esdras y Nehemías se dio un periodo de transición entre la patrilinealidad y la matrilinealidad. Al menos, el estatuto social siempre ha dependido del padre: la transmisión del sacerdocio, de Leví e Israel.

Esta nueva actitud de Esdras y Nehemías durante el periodo post exílico tiene su origen, sin duda, en la voluntad de preservar la "pureza" de la kehuná, del sacerdocio, que se extiende a todo el pueblo. Esta es la actitud defendida por el Talmud.

La Mishná, tratado kidushín 3,12 da testimonio de la coexistencia de los dos principios. Por una parte, la validez de la patrilinealidad se conserva en lo que respecta al sacerdocio (Kid 3,12 "kol makom she yesh kidushin ve ein averá") si el matrimonio es válido y no comporta transgresión, el estatuto del hijo es el del padre. Este es el principio de la patrilienalidad pero la Mishná sigue diciendo: si hay transgresión, el estatuto entonces sigue el del que es pagano, es decir anulado, bien sea el padre o la madre. La finalidad de la Mishná es afirmar el principio de la matrilinealidad en el caso de una unión ilícita.

Se han dado innumerables hipótesis para explicar este cambio radical. Se ha dicho que en el caso de una unión ilícita, la única solución para una mujer y su hijo era que volviera a su pueblo. De aquí la designación del hijo en función del estatuto de la madre. Se ha invocado el principio de la kehuná, del sacerdocio y la pureza del pueblo y que remontaría este cambio hasta la época de Esdras y Nehemías. En conclusión, ciertos historiadores del Talmud han dicho que durante la época de dominación romana, época de la redacción de la Mishná, los primeros siglos de nuestra era, numerosas mujeres judías habían sido violadas por las tropas romanas. Los rabinos de la Mishná, que conocían muy bien la legislación bíblica respecto a los mamzerim, los hijos de uniones ilícitas, por rajamut -por comprensión y misericordia- que quisieron que toda una generación del pueblo judío fuera excluida de la comunidad. Así, tomaron la decision de hacer pasar la identidad judía por la madre y no más por el padre como en la época bíblica.

Se puede afirmar que en la época de la redacción de la guemará, desde el siglo IV al VI, continuaron existiendo las dos líneas. En efecto, en Kidushin 68a, se puede leer: 2Tu hijo, el de una mujer israelita, es tu hijo; pero tu hijo, el de una mujer pagana, no es tu hijo." Por contra en Baba Batra 109b y Yevamot 54b leemos: "mishpat av keruya mishpajá; mishpajat em eina keruyá mishpajá. La línea del padre es la reconocida; la de la madre no."

Se ignora cuando se produjo exactamente el cambio y surazón exacta. Al menos se está seguro de que en la época bíblica la patrilinealidad estaba en vigor, que después hubo un periodo de transición cuya duración no conocemos muy bien y que el principio de matrilinealidad ha substituido al de la patrilinealidad.

¿Cuál es la actitud del judaísmo progrsista frente a la definición de la identidad judía?

En el mundo ortodox de hoy, ha prevalecido el principio de la matrilinealidad, pero es el padre el que debe enseñar a sus hijos ((varones, por supuesto!) la Torá. Sin embargo la rigidez actual del Consistorio francés, por ejemplo, no siempre ha sido así. en efecto, una circular del Consistorio francés de 1846 da la siguientes directivas a los rabinos:

"[...] hacer que cesen con ocasión a matrimonios e inhumaciones, cualquier investigación intolerante respecto a las personas, mediante la adopción del principio de que todo individuo nacido de un padre o una madre israelita y que se llame a sí mismo israelita debe ser considerado como un miembro de nuestra fe [...]"

en cuanto al judaísmo progresista, en 1962, el rabino André Zaoui, licenciado del Seminario Rabínico de París, rabino de la comunidad progresista de la calle Copérnico, escribió en su libro "Las enseñanzas progresistas del judaísmo":

"El judaísmo progresista admite el estatuto de judío por filiación del padre, así como por filiación de la madre, siendo lo esencial que los padres expresen su deseo de educar e instruir a sus hijos en el judaísmo. Cuando, el hijo varón es circuncidado se convierte en un miembro de la comunidad después de haber hecho el baño ritual."

El 15 de Marzo de 1983, en su 94a convención, la conferencia central de rabinos progresistas americanos adoptó la decisión aconsejada por el comité sobre la patrilinealidad y el estatuto de los hijos de los matrimonios mixtos:

"Esto nos lleva a la conclusión que se deben aplicar las mismas exigencias al hijo de un matrimonio mixto, cuyo padre o madre sea judío. Esto por esto que la Conferencia Central de Rabino Americanos decalra que el hijo de un padre judío está bajo la presunción de ser de ascendencia judía. Esta presunción de estatuto judío de la progenitura de todo matrimonio mixto debe ser establecida en su tiempo mediante actos públicos y formales de identificación con la fe judía y su pueblo. El cumplimiento de estas mitsvot sirve para implicar a aquellos que participan en ellas, tanto a los padres como a los hijos en la vida judía."

En 1986, el movimiento liberal inglés, por su conferencia rabínica, adoptó también el principio de patrilinealida. He aquí un resumen de su declaración:

  • El judaísmo se transmite culturalmente y no por la genética. El proceso de transmisión es un proceso de educación en su sentido más amplio, aunque no se transmite solo en el campo de los conocimientos sino también en el de las creencias y los valores, las actitudes y los ideales y sobretodo por un sentido de identificación e implicación.
  • La responsabilidad de transmitir el judaísmo proviene del Sinaí e incumbe a cada generación sucesiva de judíos.
  • El grado de transmisión del judaísmo varía en realidad de una forma infinita. Es por causa de esta realidad (y no por la ley) por lo que la judeidad es una cuestión de grado.
  • La definición halajica tradicional del estatuto judío no es la única posible.
  • Cuando los dos padres son judíos, se supone que transmitirán el judaísmo a sus hijos, que entonces serán considerados judíos.
  • Cuando los dos padres son no-judíos, se supone que no transmitirán el judaísmo a sus hijos, que entonces serán considerados como no judíos y solo podrán ser judíos a través de un proceso de conversión.
  • Cuando uno de los padres es judío, puede ser que el judaísmo sea transmitido a sus hijos. Puede darse y se da , bien sea judío el padre o la madre, que el hijo es educado como no judío. Es por esta razón que dejar el estatuto del hijo enteramente dependiente de un padre o del otro implica un cierto grado de arbitrariedad y crea un brecha entre realidad y ley.
  • El principio de matrilinealidad no es satisfactorio por tres razones:
    • Primera, no es razonable y es injusto que el hijo de una madre judía y de un padre no judío sea considerado como judío, aunque haya sido educado como no judío y en el caso inverso de un hijo que sea considerado como no judío, aunque haya recibido una educación judía.
    • En segundo lugar, este principio permite a una mujer judía que se casa con un marido no judío creer que sus hijos serán automáticamente judíos y la libera de la obligación de hacer un esfuerzo particular para asegurar que sus hijos, aunque tengan un padre judío, reciben una educación judía efectiva.
    • En tercer lugar, este principio lleva al hombre judío que se casa con una mujer no -judía a pensr que sus hijos jamás serán judíos a menos que se conviertan al judaísmo, cuando sean adultos (el judaísmo ortodox, en general, no permite la conversión de menores) y por tanto, esto no le anima a criar a sus hijos en el seno del judaísmo.
  • Considerando la elevada tasa de matrimonios mixtos, estas objecciones son graves. En el Reino Unido, la tasa actual de matrimonios mixtos contraidos por judíos es de uno a tres; en ciertos países occidentales, es aún mucho más elevada. En tales circunstancias, es bueno hacer todo aquello que está en nuestro poder para aumentar las posibilidades de que estos hijos nacidos de estas uniones sean identificados con la comunidad judía. [...] La Unión de Sinagogas Liberales y Progresistas (de Gran Bretaña) se ha anticipado, después de mucho tiempo, este desarrollo al hacer de la educación, más que de la paternidad o maternidad, el factor decisivo en la determinación del estatuto de los hijos de los matrimonios mixtos.
  • En consecuencia, el hijo de un padre judío y de una madre no judía debe ser considerado como judío, sin necesidad de conversión, si ha sido educado como judío, mientras que el hijo de una madre judía y de un padre no judío, si ha sido educado como un no-judío es considerado como un no-judío y solo puede ser judío a través de la conversión.
  • Para el hijo nacido de un matrimonio mixto, el proceso a seguir para ser reconocido como judío se cumple en tres etapas:
    • a) En el momento del nacimiento, el estatuto del futuro niño es dudoso (safek) ya que puede ser educado o no como judío.
    • b) Sin embargo, haremos todo aquello que esté en nuestra mano para animar a los padres a educar a sus hijos como judíos y a comprometerse formalmente. Si lo hacen, una declaración de intenciones por parte de los padres hará que el niño sea judío por presunción (jazaká).
    • c) Ahora toca a los padres poner en práctica la promesa que hicieron dándole a su hijo una buena educación judía, que culmina en un bar bat mitsvá, o mejor aún, en un Kabalat Torá (una confirmación) a la edad de 16 años. En ese momento el estatuto del niño es algo definitivo (vadai); se entregará un certificado a este efecto previa petición extendido por nuestro consejo rabínico."

La mayor parte de los movimientos progresistas del mundo aceptan esta definición patri o matri-lineal del judaísmo insistiendo particularmente en la educación.

El tema del paso de la patrilinealidad a la matrilinealidad puede parecer, a primera vista, algo muy técnico, pero tiene una gran importancia. Contribuye a dar una respuesta a la siguiente preguntas: ¿Quién es judío? ¿Qué es un judío? ¿Qué es la identidad judía? Poner en cuestión la patrilinealidad y matrilinealidad significa poner en cuestión la definición del judaísmo en su total. ¿Se lo puede definir en términos de genes, educación, ambiente familiar o transmisión? ¿Se puedereducir el judaísmo a una entidad biológica o de le debe elevar al rango de una filosofía, de una moral rligiosa que depasa el azar del nacimiento? Es necesario, pues, proponeruna alternativa a la definición del judaísmo en termes de exclusión. El judaísmo se aprende, se enseña. Si el judaísmo ha sobrevivido hasta nuestros días, es precisamente porque nuestros antepasados han sabido abrir las puertas a numerosas personas que se han querido integrar en nuestro pueblo. Sus hijos se han integrado y han formado parte de los eslabones de las generaciones siguientes. Han contribuido a la supervivencia del judaísmo. Excluir a estos hijos denota una visión étnica del judaísmo que es extraña a los principios éticos que lo animan.

No olvidemos que un erev rav, una multitud, se unió al pueblo hebreo cuando salió de Egipto, y no olvidemos tampoco el midrash siguiente [Tanjuma, Vayajel 18 y Tehilim 1,18]:

"¿Por qué la Torá fue dada en el desierto? Para especificar que de la misma que el desierto está abierto a todos, también las palabras de la Torá están abiertas a todos. Que nadie diga: Yo soy hijo de la Torá, porque la Torá me ha sido dada a mi y a mis padres; pero vosotros y vuestros padres no sois hijos de la Torá: vuestros padres se convirtieron. Como está escrito: "heredad de la casa de Jacob" de todos aquellos que se unen en "la casa de Jacob" (Dt 33,4)

Este bello texto afirma la universalidad de la Torá. Nadie puede reclamar para sí la exclusividad ni tampoco la superioridad al haber nacido de madre o de padre judío. La herencia de Israel es accesible a todos.

¿Cuál es la actitud del judaísmo progresista hacia la conversión al judaísmo?

La actitud del judaísmo progresista hacia las conversiones puede calificarse como tradicional. En efecto, la tradición judía no ha sido jamás hostil a la conversión, auqneu situaciones contemporáneas y los discursos que las acompañan puedan hacer pensar en lo contrario. Examinemos los textos en su evolución a lo largo de los siglos. La Biblia no nos permite ver el proceso actual. En efecto, si bien el proceso de conversión que conocemos hoy no existía en su forma elaborada, la conversión se practicó durante los tiempos bíblicos. Fue una forma de integrar en el seno del pueblo hebreo los pueblos conquistados, así como aquellos que se querían unir de forma individual. El término que se utiliza para designar al "extranjero residente" es ger. Designa a la persona que ha queirdo unirse al pueblo voluntariamente y adoptar su religión, o simplemente habitar por un periodo de tiempo limitado la misma tierra. Este término será utilizado más tarde por los rabinos en el sentido de "prosélito," un nuevo adepto a la fe religiosa.

Son numerosos los personajes de la Biblia que se han unido al pueblo hebreo. Para citar algunos ejemplos, la esposa de Moisés, Tsipora, era hija de un sacerdote madianita, Jetró. El libro de Rut es una poderosa petición de la aceptación de los extranjeros en el seno del pueblo judío. Ahí encontramos por primera vez la expresión de "refugiarse bajo las alas del Eterno" [Rut 2,12], que más tarde adoptarán los rabinos en el sentido de convertirse. En el libro de salmos encontramos referencias a aquellos que temen al Eterno y se unen a la casa de Jacob. Estos pocos ejemplos citados entre otros nos sirven para mostrar lo fácil que era convertirse en parte de la entidad étnica, nacional y cultual del pueblo hebreo. Era suficiente adoptar las costumbres y las prácticas religiosas. En el periodo post-bíblico, se puede obserbar un cambio en la actitud judía hacia la conversión que corresponde a la aparición del cristianismo y del islam.

Durante este periodo, cuando el cristianismo se convirtió en la religión del imperio romano, el proselitismo y la conversión al judaísmo fueron consideradas como ofensa capital. Después, bajo la dominación musulmana, se convierte en casi imposibles. Según Mark Wischnitzer [A history of Jewish Crafts and Guilds, New York 1965] la población judía de palestina se situaba entre las 20,000 y 40,000 almas, justo después del exilio de Babilonia. Aumentó hasta dos millones en la época asmonea para llegar a los 2,5 millones en el 70 de nuestra era. El historiador Salo W. Baron [A social and Religious History of the Jews, New York, 1965] estima la población judía en todo elimperio romano en unos ocho millones (10% de la población del imperio romano). Afirma, junto a Joseph Klausner, [from Jesus to Paul, Londres 1946] que este aumento se debe principalmente al aporte de la población por las conversiones. Un gran número de romanos se sentían atraidos por el judaísmo. Presentaba, en efecto, muchos atractivos: su racionalismo comparado a la multiplicidad de dioses del paganismo, su moral de vida, su antigüedad. El heroísmo de los judíos que combatían el poder imperial romano, su lealtad religiosa después de la derrota atrayó a muchas personas, incluso soldados romanos que participaron en la toma de Jerusalén el 70 de nuestra era. Solo después de esta fecha las comunidades de la diáspora fueron realmente independientes. La revolución de Bar Kojba, que duró tres años, puso fin a la hegemonía de Jerusalén como centro religioso. El emperador Adriano prohibió la práctica del judaísmo. Las comunidades judías se vieron forzadas por aquellos en los que se habían refugido. Se animó a la conversión para paliar las pérdidas humanas. Sin embargo, la revolución de Bar Kojba marca la separación final entre judaísmo y cristianismo y pone, en consecuencia, al judaísmo frente a la concurrencia en sus esfuerzos de proselitismo. Para Bernard Bamberger [Proselytism in the talmudic Period, Hebrew Union College Press, Cincinnati, 1939, p. 274] los grandes pensadores del judaísmo de esta época querían convertir y tuvieron éxito en sus esfuerzos; trataban a los candidatos a la conversión con amabilidad. Los emperadores romanos tomaron las medidad necesarias para luchas contra el proselitismo. A partir del 38 de nuestra era, con el imperio de Caligula, desaparecen las relaciones entre la comunidad judía y el imperio. La legislación contra el proselitismo y la conversión se refuerza hasta la prohibición completa bajo pena de muerte, durante el imperio de Séptimo Severo (193-211), y renovada por Constantino en el 315. Con el nacimiento del islam, el fundador, el profeta Mahoma (560-632) al principio fue tolerante hacia los judíos, pero después vio que no lo reconocerían, y se volvio hostil. prohibió bajo pena de muerta que un musulmán se convirtiera al judaísmo.

Pero ¿qué dicen el Talmud y el midrash a este respecto? Abraham, el primer patriarca, fue según el midrash [TB Suká 49b] el primero que se conviritó a un Dios verdadero y único y este fue su papel, el suyo propio, el de su mujer y el de su familia, conducir a toda la humanidad a la fe en el mismo Dios y la religión que encarna su servicio. En Génesis 12,5 se lee: "las almas que hicieron en Jarrán" que generalmente se interpreta como referencia a conversos. Abraham convirtió a los hombres y Sara a las mujeres. Acerca de Jetró, suegro de Moisés, sacerdote de Madián (Ex 2,16; 3,1), el midrash [Tanjuma, yitró 6; Exodo Rabá 27,2; Yalkut, Yitró, 268] atribuye estas palabras a Dios, que se dirige a Moisés:

"Yo, que he pronunciado la palabra por la que ha sido creado el mundo, yo soy ese que acoje, no que recahaza [...]. Por lo tanto, cuando alguin viene, con deseo de convertirse, si viene movido por el amor a Dios, no debes rechazarlo, sino que debes acercártelo."

En Avot de rabí Natán [12,27a] está escrito: Como lo hizo Abraham es el deber de cada israelita atraer a los seres humanos bajo "las alas de la Shejiná." Siempre se ha interpretada que el objetivo de la dispersión del pueblo judío es el proselitismo:

"El Santo -bendito sea- dispersó el pueblo de Israel entre las naciones para que pudiera hacer prosélitos. Porque está dicho: Y al sembraré para mi en la tierra (Os 2,23) )Siembras una medida de grano con otro objetivo que el tener más trigo?" [Pesajim 87b, atribuido a R. Eleazar ben Pedat, que vivió al final del siglo III.]

Esta frase, escrita en Babilonia es sin duda un consuelo por el exilio. Sin embargo, incluye en la misión de Israel en la Diáspora el deber de hacer prosélitos.

A pesar de la confianza expresada por la mayor parte de los textos rabínicos respectos a los conversos, algunos, minoritarios, dan testimonio de la desconfianza inspierada por el miedo al retorno a las antiguas creencias o de una traición.

Aquellos que se oponen a las conversiones citan estos textos, dándoles una importancia desmesurada en referencia al conjunto de la tradición que es favorable. La más conocida es de la Rabí Jelbo, un amora babilónica que se instaló en Palestina en el siglo III (TB Yevamot 47b) [Y también Kidushin 70b; Nedarin 13b; Kalá rabati 2.] "Los conversos para Israel son peores que una lepra sobre la piel." Pero, Rashi en el siglo XI y los tosafistas comentan sobre los conversos que son la vergüenza de Israel a causa de su celo por cumplir los preceptos. Lo que era una hostilidad se convierte en cumplimiento.

El Talmud [TB Shabat 31a] cuenta la historia de tres candidatos a la conversión que plantean exigencias fuera de los común, uno quería aprender más que la ley escrita, el otro toda la Torá mientras se tenía sobre un pie, y el tercero quería ser gran sacerdote. Cada uno a su turno, es desatendido por Shamai, pero recibido con amabilidad por Hilel que, aceptándolos, les muestra lo absurdo de su demanda. La conclusión del pasaje es la siguiente: "Que el hombre sea siempre amable como Hilel, y no irascible como Shamay."

El primer gesto del rabino, pues, es se acogedor.

La compilación del Talmud fue seguida por la sombre milenaria de la edd media, con su legislación discriminatoria, sus edictos clericales sin piedad, su ignorancia y sus perjuicios, que en conjunto, trataban de excluir al judío como un miembro indeseable de la sociedad. En semejante situación las conversiones se convierten cada vez en algo más difícil. El entusiasmo de la comunidad se debilita. Después de la expulsión de los judíos de Ingalterra (1290), de Francia (1306) y de España (1492), la comunidad judía se aisla. La ideología continúa siendo la misma pero en la práctica de la comunidad se limira a esperar un tiempo más propicio. Incluso los dos siglos posteriores a la revolución francesa no restauraron este entusiasmo. Se produjo el cambio, era difícil ir en contra de actitudes defensivas muy bien arraigadas en el espíritu. A pesar de las contingencias históricas, los rabinos continuaron considerando un deber el recibir a la persona que se quiere convertir. Algunos consideran como un precepto, animar a la conversión (Rashbats). [Rabí Shimon ben Tsemaj Durán, Palma de Mallorca 1361- Algeria 1444, "La claridad del firmamento.] Otros son más prudentes, al querer hacer correr el riesgo de una condena a muerte de su comunidad. Sin embargo, mantienen la idea que se debe tratar bien al candidato a la conversión. La mayor parte de los códigos traen a colación la legislación del tratado Yevamot (47a) según la cual, el candidato debe ser advertido del riesgo que corre. Si responde que los conoce y que se siente indigno de formar parte del pueblo, se le acepta inmediatamente y se le enseñan los principios de fe. Parece, pues, evidente que el repliegue de la comunidad al respecto de las conversiones es el resultado de las persecuciones. Y aún en los periodos más difíciles se han continuado haciendo conversiones.

Los movimiento progresistas se han hecho eco de esta tradición favorable a la conversión. David Einhorn (1809-1879), uno de los célebres rabinos del movimiento liberal, consideraba el matrimonio mixto como un paso suplementario para la desaparición del judaísmo. Según, había muy pocos hogares que frenaran los matrimonios mixtos; la solución parecía ser la conversión. Más que ser vistos solo como una amenaza para la supervivencia del pueblo judío, los matrimonios mixtos podían ser considerados como una ocasión de aumentar el número de judíos.

El tema de la actitud del judaísmo frente a la conversión es un tema muy delicado ya que pone en cuestión la definición de judaísmo en su global. Si el judaísmo es favorable a la conversión o i la anima, es evidente que su definición se transforma en la medidad en la que la educación juega en él un papel primordial.

Afirmar que el judaísmo es una religión en su sentido más amplio, una forma de vivir, una filosofía que la persona que lo desea sinceramente puede adoptarla, con los esfuerzos necesarios, viene a afirmar que el judaísmo no puede definirse unica y exclusivamente por una línea hereditaria.

Las diversas comunidades que actualmente viven en el mundo, tengan o no conversiones, dan testmonio de la visión universalista que la tradición judía siempre ha tenido de sí misma. Los judíos chinos, etiópicos, indios, de color, participan todos de una misma ética. Si queremos que el judaísmo continue siendo lo que siempre ha sido, una religión transmitida por la educación, debemos superar ciertos sentimientos de exclusividad por nacimiento que son en cierto punto naturales pero que no corresponden ni a una realidad histórica ni a una ética de la tradición judía. Es importante notar que en los periodos más trágicos de la historia del pueblo judío, en lo que concierne a las leyes del proselitismo, si tenemos algunos trazos de algunas conversiones, éstas no son más que la punta iceberg cuya base no podía aparecer.

En el momento en el que la asimilación representaun problema muy grave para israel, debemos deshacernos del espíritu del ghetto que nos han impuesto unas condiciones exteriores que hoy en día han desaparecido. No se trata de volver, evidentemente, a un proselitismo activo porque se deben respetar las religiones y las elecciones del otro y no imponer la propia a nadie. Se trata de acoger como lo hizo en otro tiempo Hilel, a los candidatos sinceros.

Aceptar a los conversos no significa menoscabar el judaísmo, banalizarlo. Las exigencias respecto a estos candidatos deben ser importantes. Se debe probar su sinceridad. Pero, aunque el prosélito abandone el judaísmo, lo que debemos tratar de hacer a toda costa es que los hijos de la siguiente generación retornen. (No olvidemos la alta tasa de judíos por nacimiento que se asimila! Lo que asegura la continuidad es la calidad de nuestro judaísmo y el número de aquellos que lo practican. Si creemos en estos valores y deseamos transmitirlo, no nos podemos permitir tener una actitud suicida.

En cuanto a la sinceridad del prosélito, su compromiso por aceptar las creencias y las leyes judías, el desafio que hace del anti-semitismo, su voluntad de estudiar judaísmo durante un largo periodo, la circuncisión para el hombre, su compromiso con la comunidad y la separación de su comunidad original por la conversión, la distancia que pone con su familia, aunque siempre le guarda un respeto, parece que todas estas circunstancias deberían inspirar la admiración, el respeto y la tolerancia.

¿Se puede convertir una persona para casarse?

En lo que se refiere a la conversión con vistas de casarse, el judaísmo progresista no se aparta ni de la tradición judía ni de la halajá al hacer este tipo de conversiones. En 1962 el R. Zaoui escribió "no debe excluirse un sincero deseo de convertirse." Según el tratado Yevamot del Talmud (24b): Aquel que se convierte por una mujer, o aquella que se convierte por un hombre,[...] su conversión no es válida, estas son las palabras de R. Nehemías." Pero R. Isaac ben Samuel ben Marta cita las siguientes palabras del Rav: "La halajá sigue mis palabras: su conversión es válida." El Rosh (1250-1320), Rabénu Asher ben Yehiel, cuando habla acerca de Yevamot 24 b, deja de lado la baraita de R [texto no retenido por la Mishná] y solo cita la conclusión de Rav. "La conversión que se hace con el propósito de casarse o cualquier otro propósito es válida."El gran rabino de Israel, Ben Sion Meir Jai Uziel [Piske Uziel 60; cf, ibid. 63] (1880-1953) escribió lo siguiente a propósito de los matrimonios mixtos: "Es importante para nosotros salvar a un israelita de un pecado del que no puede salvarse por sí mismo." [Considera que un matrimonio mixto es una transgresión. Las uniones tienen unos lazos muy estrechos para que se desagan. Para el R. Uziel se trata de facilitar la conversión del conyuge no judío, para que la pareja pueda vivir en un hogar unido por la misma religión.] Acerca de Deuteronomio [21, 10-14] escribió: "Cada vez que la Torá ha comprendido profundamente el carácter del hombre que no puede evitar sus malas inclinaciones, permite una especie de compromiso." Este compromiso es la conversión del conyuge no judío para evitar la formación de un matrimonio mixto. Los rabinos siempre han sido sensibles a la imagen que siempre quisieron dar de sí mismos. El Gran rabino de Israel Iser Yejudá Unterman [I.Y. Unterman, "Las leyes de la conversión y su aplicación práctica."1971, 14 Noam 1 y 1971, 13 Torá she be al pe 1.] (1886-1976) al discutir la actitud que se debía adoptar, al principio de los 70, respecto a los inmigrantes rusos, entre los que había muchos matrimonios mixtos, escribió que los rabino que debían decidir la conversión de la parte no judía debían tener en cuenta la reacción de los inmigrantes rusos. Estos últimos no debían pensar que los verían con malos ojos ni que querían ser severos con ellos. La regla debería ser lo contrario.

Aunque la razón evidente de la conversión sea el contraer matrimonio con una parte judía, una conversión de este tipo puede ser considerada le shem shamayim "por amor a Dios" o "de desinteresada." Esta es la opinión expresada por el rabino Shlomo Kluger [Tuvtaam ve daat, responsa, Podgorze, 1900, vol 230.] y que han seguido eminentes rabinos (los grandes rabinos de Israel Uziel, Unterman y Ovadia Yosef ["Los problemas de la conversión en nuestra época" Torá she be al pe 21 y Yehiel Wienberg en Sridei esh, vol 3, Even a ha ezer 50.] El gran rabino de Jerusalén, Shalom Messas, en sus responsa, publicadas en Jerusalén en 1980, se opone a la actitud de cierre del rabinato francés en lo que concierne a las conversiones. Describe la situación en Meknés, en donde ejerció como rabino,y donde, gracias a los cursos de judaísmo para las futuras parejas, "hemos salvado a una gran cantidad de parejas rechazadas por el rabinato deFrancia." El concibe la actitud favorable hacia los candidatos en términos de obligación (jová).

A través de la historia, la mayor parte de las conversiones quese han efectuado hantenido como objetivo el poder contraer matrimonio con una parte judía. Según Gordon [La naturaleza de la conversión, p 5] se trata del 90 - 95 % de los casos.

Para Richard Rubinstein, rabino progresista americano, el deseo de tener un hogar religioso unificado es una sana razón para convertirse.

"[...]El casamiento es la mejor razón y no la peor para convertirse hoy en día. Los jóvenes crean el primer eslabón de una vida en común al fundar una familia. Comparten el destino de cada uno. Es preferible que esto se haga en una comunidad de religión." [R. Rubinstein "Intermarriage and conversion" Reconstructionist 28, abril ,29, 1962, p. 20]

La fidelidadde los conversos también ha sido demostrada. Eichhorn [David max Eichhorn, "Conversions: requirements and results" en "Intermarriage and Jewish life," Chanman, p. 120] en su estudio iniciado en 1954 entre 785 rabinos progresistas y conservadores, muestra que la mayoría de rabinos enquestados consideran por igual el interés y la lealtad de sus miembros nacidos o convertidos, aunque se da la tendencia que los conversos participen mucho más en la vida comunitaria.

El casamiento parece, pues, que es una buena motivación para laconversión si depsués de este primer motivo, el candidato desarrolla un interés por el judaísmo. independientemente de la primera causa -launión con una persona judía- el candidato debe desearfundar un hogar judío y comprometersea educar a sus hijos en esta religión. Si, al final del proceso, la unión continúa siendo el único objetivo de la conversión, los rabino están en su derecho de poner en duda la sinceridad del proceso y no aceptar su conversión.

¿Cuáles son las exigencias del judaísmo progresista respecto a los candidatos a la conversión?

Después de la guerra hasta nuestros días, el judaísmo progresista francés exije al candidato a la conversión un perido de estudio de doce meses mínimos, que le permite vivir plenamente el ciclo anual judío. En este año de estudio se tratan los grandes momentos de la historia judía, los rasgos esenciales de la filosofía del judaísmo, el estudio de las diversas tendencias del judaísmo, la explicación de los ritos y las fiestas en su desarrollo histórico y el aprendizaje del hebreo, orientados específicamente a la lectura y comprensión del ritual de oraciones. Las entrevistas particulares con cada uno de los candidatos permite seguirde una forma individual la evolución de cada candidato; además, los grupos de apoyo, compuestos por otors candidatos en situaciones parecidas, son de gra ayuda.En ellos seresuleven sus problemas y dudas con la ayuda de un rabino. Si la conversión sehace con vistas a contraer matrimonio, la presencia de la parte judía es obligatoria con la finalidad de dar apoyo al candidato en su empresa y de consolidar sus propios conocimientos de judaísmo. El judaísmo progresista exige que el candidato participe regularmente en la vida comunitaria, tanto en las actividades culturales como en las religiosas, para que se vaya integrando progresivamente en la comunidad. Igualmente se exige una práctica de las fiestas y de los ritos que se hacen en el hogar. La circunsición es obligatoria para los hombres y la mikvé, o baño ritual, para hombres y mujeres. Un examen escrito sobre los conocimientos cierra el proceso, seguido por una entrevista del candidato ante el Bet Din, el tribunal rabínico compuesto por tres rabinos. El Bet Din, así como el rabino que ha seguido la evolución del candidato, se aseguran de la sinceridad de su elección y de su implicación en la vida judía. Se entrega un certificado de conversión, en donde se hace constar el nombre hebreo escogido por el/la candidato/a y se organizauna ceremonía de rececpción de "los nuevos judíos" en la comunidad, en el curso de la cual se simboliza su alianza mediante la transmisión del Séfer Torá (el rollo de la Ley) en sus brazos. En Francia, este acto de conversión, que es conforme a la halajá tradicional, no es reconocido por el Consistorio, ya que no se reconoce la autoridad de los rabinos progresistas. Sin embargo, este acto es válido para todas las comunidades progresistas del mundo. El judío "por elección" puede instalarse en Israel, si lo desea, ya que se puede beneficiar de la ley del retorno. Su conversión es reconocida por el Estado de Israel.

¿El judaísmo progresista anima a los matrimonios mixtos?

Como para todo grupo minoritario, cultura o religión, un matrimonio mixto, es decir un matrimonio sin conversión, puede ser una amenaza para lasupervivencia del pueblo judío. Cuando los dos padrespueden transmitir una misma identidad, un mismo mensaje, esta identidad tiene más posibilidades de llegar viva a la generación siguiente. Un matrimonio mixto representa, pues, un riesgo de perdida de identidad para la generación siguiente. Cada religión tiene, con frecuencia, una filosofía de vida que le es específica. Las diferencias entre religiones pueden aparecer cuando se trate de fundar un hogar y tener niños: entonces, pueden surgir algunos problemas espinosos aunque las dos personas se amen. )Qué educación hay que escoger? )Se celebrará Navidades o Januká? )El niño será realmente libre para escoger? )Hará el bar/ bat -mitsvá o la comunión? )Qué papel jugarán los abuelos en la elección de los padres? Estas son algunas de las cuestiones familiares de los matrimonios mixtos. No puede tomarse a la ligera una diferencia de identidad religiosa en la pareja y aquello que debe buscar la pareja sólida es la unidad, no la disparidad. El judaísmo progresista es consciente de todos estos problemas y en ningún caso trata de animar a estos matrimonios mixtos. Sin embargo, debemos reconocer que son un hecho social (en Francia, uno de cada dos) y más que lamentarse y excluir de la comunidad a las personas que han contraido un compromiso de este tipo, es necesario proponer estructuras que los acojan. Nuestra voluntad es acoger estos matrimonios si desean vivir el judaísmo y sobretodo acoger a sus hijos en nuestros Talmudei Torá. La conversión no es siempre la única solución para un matrimonio mixto y la necesidad de sinceridad, en el proceso de conversión, implica quizá que la conversión no tendrá lugar. La parte no judía puede invocar numerosas razones muy respetables para no convertirse, pero puede tener una actitud abierta hacia la educación judía que se de a sus hijos. Pensamos que es importante ofrecer a estos niños y niñas la posibilidad de ser judíos en el seno de un matrimonio mixto, sea quien sea el padre judío. En una familia así, es necesaria una confirmación del judaísmo. Con frecuencia toma la forma de bar o bat mistvá, ceremonía de mayoría de edad religiosa, o de un bet din, algo parecido al tribunal rabínico para los adultos al finalizar una serie de cursos.

¿Cuál es la opinión del judaísmo progresista en lo referente al estatuto de los sacerdotes (cohen)?

Tradicionalmenteel pueblo judío ha sido dividio en tres grupos: los sacerdotes de la familia de Aarón [Ex 28,1] o cohanim que se ocupaban del servicio en el Templo, los levitas -de la tribu de Leví- que los ayudaban [Nm 3, 5-9] e Israel, la tercera categoría que abarcaba al resto del pueblo. Estas categorías corresponden a una época en la que existía el Templo y éste ocupaba un lugar central en la vida judía, en el que cada uno tenía un papel muy preciso. El Templo ya no existe hoy en día, y estas categorías ahora aparecen como anticuadas, no corresponden a una realidad histórica moderna. Para éstos su papel estaba estrechamente ligado al culto sacrificial, que el judaísmo progresista no cree que no volverá. Además, estos grupos son definidos por la filiación paterna de forma hereditaria. Hoy en día son los patronímicos los que reflejan estas categorías. Pero la mezcla de población ha sido tan importante que es muy difícil afirmar en nuestra época quien tiene el estatuto de cohen y quien no [Isaac Bar Sheshes (1326 - 1408) responsum #94 que surbraya que los cohen ya no mantienen su árbol genealógico; Rashdam, Samuel de Medina (1505 - 1589), Even ha-ezer #325 y el Maguen Abraham y Baer Hetev comentario al Shulján Arúj, O J. 457, #2] Los nombres para las familias judías fueron obligatorios a partri del siglo XVIII, el siglo de las luces. Numerosos judíos escogieron el nombre de Kohen por gusto personal. En las sinagogas ortodoxas, los cohanim son llamados en primer lugar a la Torá [Guitin 59b], seguidos por leviim (levitas) y después el resto de fieles: Israel. Los judíos progresistas han querido limar este espíritu de casta que puede nacer de estas categorías que, de hecho, hoy en día no responden a nada. En Éxodo 19,6 se dice a propósito de todo el pueblo: "es un reino de sacerdotes, una nación santa." Ya los rabinos del Talmud insistían en la prioridad del saber sobre un estatuto hereditario: "Un hijo ilegítimo sabio es preferible a un gran sacerdote tonto." [Horayot 13a] El sacerdocio llevó a muchos al exceso y con frecuencia estaba en conflicto con las enseñanzas proféticas. La destrucción del Templo ha hecho pasar la dirección religiosa de los sacerdotes a los rabinos y a los sabios. El judaísmo progresista, pues, ha suprimido el estatuto de sacerdote así como todas las leyes que les concernían. Un cohen, pues, no sube necesariamente en primer lugar a leer la Torá; puede entrar en un cementerio. Puede casarse con una divorciada o una conversa. El cohen no recibe dinero por rescatar a los primogénitos. La bendición sacerdotal la pronuncia, por lo general, el rabino.

¿Por qué el judaísmo progresista ha abolido la categoría de los mamzerim?

Los mamzerim son los hijos nacidos de uniones ilegítimas para con los que la Torá tiene una legislación muy dura [Dt 23,3]. Están excluidos del pueblo y solo pueden casarse entre ellos [Mishná Yevamot 8,3] o con un prosélito. Esta legislación sin duda tenía por objetivo desanimar las uniones ilegítimas, incestuosas o adulteras. Si bien el objetivo es loable, el medio empleado no lo es. No se corresponde a la justicia que el judaísmo quiere preservar. Dos versículos de la Torá son contradictorios sobre la responsabilidad de los hijos en cuanto a las transgresiones de sus padres: uno hace pasar la responsabilidad de los padres a los hijos [Ex 34,7], el otro no [Dt 24,16]. Para los primeros pensdores del movimiento progresista era evidente que no se podía culpar a los hijos de las culpas de los padres. No eran culpablesde una falta que no habían cometido, como dice el profeta Ezequiel (18,20). Era necesario, pues, derogar el estatuto de mamzer y devolver a estos hijos la posibilidad de integrarse en la comunidad como judíos de pleno derecho.

Bibliografía

Material preparado por Jordi Gendra.




Algunas evaluaciones hechas por los miembros de Jinuj.net:

Autor Fecha del mensaje

****- jgendra 15/4/2004 2:07 PM
Se puede no estar de acuerdo, pero da referencias y esta bien argumentado

Ver todos los comentarios hechos por otros usuarios. (1 comentarios)
Terrible ****-
(4.0000)
Excelente

En Jinuj.net nos interesa saber tu opinión sobre el material publicado. Para hacer comentarios y calificar este artículo es necesario que ingreses al sistema.

Si no tienes una cuenta en Jinuj.net, puedes obtenerla fácilmente llenando esta forma.
Si quieres saber más sobre Jinuj.net haz clic aquí