Ritual del Encendido de la velas de Janucá
Te damos gracias, oh Dios, por las maravillas de la redención y por los actos poderosos con los que salvaste a nuestros padres en días antiguos, en esta época.
En los días de los Hasmoneos, una nación tirana se levantó contra nuestros antepasados, intentando hacerles olvidar tu Ley y apartarlos de la obediencia a tu voluntad. Pero Tú, en tu abundante piedad, los apoyaste en sus momentos difíciles. Les diste la fuerza para luchar y para triunfar, para que te pudieran servir en libertad.
Por tu Espíritu, el débil derrotó al fuerte, los pocos prevalecieron sobre los muchos, y los justos triunfaron. Entonces tus hijos volvieron a tu casa para purificar tu santuario y encender sus luces Y acordaron que estos ocho días de la Dedicación serían para darte gracias y para alabar tu gran nombre.
Haz, oh Dios, que el heroico ejemplo de los Macabeos nos inspire siempre para ser leales a nuestra herencia y valientes para pregonar la verdad. Que tu Espíritu nos ayude para superar la oscuridad del prejuicio y del odio, y encienda la luz de la libertad y el amor. (Aquí puede leerse el salmo 117)
Lector:
Estas luces son el símbolo de la alegría que sentimos cuando nuestra fe fue salvada de la destrucción. Que esta llama arda más luminosamente para iluminar nuestras vidas y para dar luz al mundo.
(Se enciende el shamash).
Lector:
Barúj atá, Adonay, eloéinu, mélej a olám, ashér kidshánu be mitsvotáv ve tsivánu lehadlík ner shel Januká. Amén
Bendito eres Tú, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con tus preceptos y nos ordenaste encender la vela de Janucá. Amén.
Barúj atá, Adonay, eloéinu, mélej a olám,, she asá nisím le avotéinu ba yamím a em, ba zmán a zé. Amén
Bendito eres Tú, Dios nuestro, Rey del universo, quien hizo milagros para nuestros padres en aquellos días, en esta época.
(Solo en la primera noche:)
Barúj atá Adonay, Eloeínu, mélej a olám she ejeyánu ve kiymánu ve igiánu lazmán a zé. Amén.
Bendito eres Tú, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos has dado la vida, que nos hasmantenido y nos has hecho llegar hasta esta época. Amén.
(Se encienden las velas mientras se canta:)
A nerót alelu anájnu madlikín al a nisím [ve al a purkán ve al gevurót] ve al a teshuót ve al a niflaót [ve al a nejamót] she asita la avotéinu [al yedei kojanéja a kedoshím]. ve jol sehmonát yeméi januká a nerót alalú kódesh [en], ve ein lánu reshút le ishtamésh ba em éla lirotám bilvád, kedeí leodót le shimjá al niséja, ve al yeshuatéja ve al niflotéja.
Encendemos estas velas por los milagros y por los hechos maravillosos, las proezas y la misericordia que hiciste a nuestros padres, en esos días y en este tiempo por mano de tus santos sacedortes. Y durante los ocho días de la fiesta de Janucá encedemos estas velas, que son santas; no nos está permitido obtener beneficio alguno de ellas, excepto el de contemplarlas, para dar gracias a tu gran Nombre por los milagros, tus maravillas y tu salvación.
(Después se canta:)
Maoz tsur yeshuatí lejá naé leshabeáj yikón bet tefilatí ve sham todá nezabéaj le et tajín matbéaj. Mitsár a menabéaj az egmór be shir mizmór janukát a mizbéaj.
Oh, fortaleza, roca de mi salvación, Qué bueno es alabarte. Restaura mi casa de oración Y allí te daré gracias. Cuando finalmente hayas destruido al blasfemo enemigo yo completaré la dedicación del altar con salmos y cánticos.
Bibliografía
Tomado de Jinuj