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Unas bolsitas de frutas secas y algo ms

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Aportado por: aizik
Fecha de creación: 2002-05-26 09:38:25
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Unas bolsitas de frutas secas y algo más

Tu BiShvat
Por Arthur J. Fischer

Durante cientos de años Tu BiShvat, el Año Nuevo de los Arboles, fue una festividad lejana, con la vaga intención de remembrar el lazo eterno entre el pueblo judío disperso en la Diáspora y la Tierra de Israel. No obstante, tenía poca relación con el judío en su vivencia cotidiana. En el Estado de Israel, tanto en el antiguo como en el moderno, la festividad acercaba y vuelve a acercar a los israelíes a la tierra de una manera vivencial.

El Día del Árbol era algo bastante raro en mi vecindario en Nueva York. Para aquellos que pudieran no saberlo, el Día del Árbol es una festividad norteamericana dedicada a la importancia de plantar árboles. La fecha exacta varía de estado en estado, dependiendo del mejor tiempo para plantarlos en cada parte del país. En muchas áreas de los Estados Unidos, los niños participan en ceremonias de plantar árboles jóvenes llenas de significado.

Mi vecindario era diferente. Para decirlo con suavidad, no había mucha vegetación que digamos. En mi cuadra, por ejemplo, sólo tres gingcos emergían de unos cuadrados de tierra cortados en medio de la vereda; crecían torcidos, tratando de mantenerse lejos de los edificios de apartamentos. ¿Qué sabíamos de árboles?

En la escuela hebrea, en lo peor del invierno neoyorquino, los maestros nos enseñaban canciones acerca del "Día del Árbol judío", llamado Tu BiShvat. En honor a este día, nos daban pequeñas bolsitas que contenían pasas de uva, almendras, higos, y un pedazo de algarrobo seco y maderoso (bokser, como lo llamaban en ídish algunos de los maestros más viejos). Sólo los verdaderos forzudos (yo era uno de ellos) comíamos el algarrobo.

Retrospectivamente, puedo ver lo difícil que debe haber sido para los maestros hacernos emocionar con la importancia de plantar árboles en Israel, cuando la mayoría de nosotros no había siquiera visitado este país. Pero ellos hablaban de todos modos sobre reforestar grandes zonas yermas de Israel, de cómo los árboles mejoran la calidad de la tierra, secando los pantanos y convirtiendo áreas completas en aptas para el posterior cultivo. Pero Israel seguía estando muy lejos de nuestras preocupaciones. Al final, nuestro principal contacto con Israel eran algunos posters, algunas canciones, aquellas bolsitas de frutas secas y las alcancías blancas y azules del Keren Kayemet. Esta fue la manera de observar Tu BiShvat en la Diáspora por cientos de años. Cuando se está desconectado de la Tierra de Israel, eso es todo lo que hay.

Pero ¿qué es Tu BiShvat? ¿Cuándo se originó y cuál es su significado?

El Talmud dice que hay cuatro "Años Nuevos", cada uno con su propio propósito (Rosh Hashaná 2a.). Para mencionar dos ejemplos, el Año Nuevo en el reino de un rey judío comienza el primero de Nisán, mientras que el Año Nuevo de un rey no judío comienza el primero de Tishrei; aun si el rey asciende al trono un mes antes, comienza su segundo año en una de estas dos fechas.

En este contexto, el Talmud habla de un Año Nuevo de los Árboles. La fecha de este Año Nuevo es el quinceavo día del mes hebreo de Shvat, que es el punto medio de las grandes lluvias durante el invierno israelí. Después de esta época, las lluvias comienzan a disminuir, y la savia se eleva en los árboles. El almendro es el primero en florecer, y sus flores blancas y rosas se esparcen por el campo.

Una fiesta para la vida diaria

Las fechas hebreas se representan a menudo con letras: alef es uno, bet es dos, etc. Pero las dos letras para el número quince -o sea, diez (iud) y cinco (hei)- podrían estar deletreando uno de los nombres de Dios, así que en lugar de ello, se representa con las letras del nueve y del seis, tet y vav. Al pronunciarlas juntas, tet-vav se convierte en Tu.

Algunos principios agrícolas en la halajá (ley judía) dependen de la edad del árbol. He aquí un par de ejemplos:

  • Maaser (Diezmo): un porcentaje del producto es separado antes que el resto sea utilizado. La cosecha de cada año debe ser diezmada separadamente, de modo que Tu BiShvat determina cuándo la nueva cosecha comienza.
  • Orlá (nuevos frutos): durante los primeros tres años de la producción de un árbol, sus frutos están prohibidos. Tu BiShvat comienza en el cuarto año de ese árbol.

En ambos casos, el fruto que comienza a formarse (una etapa llamada en hebreo janatá, cuando el pequeño fruto se llena de jugo) antes de Tu BiShvat pertenece al año que está por terminar; si la janatá ocurre después de Tu BiShvat, el fruto pertenece al nuevo año.

En los tiempo antiguos, cuando el pueblo judío vivía en Israel, los ritmos de estos eventos agrícolas determinaban muchos aspectos de sus vidas diarias. Tu BiShvat entonces no era tanto una festividad como una fecha legal para fijar la edad de los árboles. No obstante, se trata de una festividad menor en la que las alabanzas y los ayunos (incluso para invocar la ayuda de Dios para terminar con una sequía) no están permitidos, y son omitidas las plegarias de penitencia.

El árbol ha sido por siempre símbolo de vida y esperanza, sobreviviendo de año en año, soportando el período improductivo del invierno hasta florecer y producir nuevamente, reviviendo luego de la hibernación. El Talmud (Taanit 23a) cuenta la historia de uno de los sabios del Segundo Templo, Joni HaMeaguel, quien vio a un hombre viejo plantando un árbol de algarrobo. Dado que el algarrobo no suele dar fruto antes de los setenta años, Joni le preguntó al hombre si tenía esperanza de comer de sus frutos. El anciano contestó: "He hallado un mundo de algarrobos. Así como mis ancestros plantaron para mi beneficio, yo planto para mis desendientes". Así, cada árbol es una inversión a futuro, claramente expresando la expectativa de que habrá un futuro.

A lo largo de los muchos años deambulando por la Diáspora, los judíos vieron a Tu BiShvat como un modo de conectarse con la Tierra de Israel. El anhelo por la tierra, expresado en muchas plegarias a lo largo del año, halló expresión renovada en Tu BiShvat, en la costumbre de comer diferentes tipos de frutos, especialmente aquellos asociados con Israel:

Una tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel (Deuteronomio 8:8).

De árboles, frutas y mística

Las costumbres sefardíes de Tu BiShvat fueron más allá de eso, incorporando simbolismos de frutos y árboles de la Cábala (el misticismo judío) a la observancia. Ellos seleccionaban frutos particulares para comer, y recitaban plegarias y pasajes selectos de la Biblia, el Talmud y el Zohar (el antiguo Libro del Esplendor, uno de los textos fundacionales de la Cábala) para su estudio.

Un concepto central en la Cábala es la inmanencia de Dios, que significa que Dios llena toda la existencia. "Ningún lugar Le está vedado", reza el dicho místico. En algunas áreas de la existencia, la presencia de Dios es más obvia, mientras que en otras conlleva más esfuerzo humano descubrir -liberar- el elemento de divinidad. Por ejemplo, el milagroso nacimiento de un bebé demuestra claramente la participación de Dios en las actividades del mundo, y mucha gente presente en el nacimiento declara naturalmente "¡Gracias a Dios!, ¡qué milagro!"

Por otro lado, el comer un pedazo de pan puede volverse un acto puramente mecánico, desprovisto de espiritualidad, a menos que uno primero se detenga a pensar sobre todas las etapas necesarias -siembra, cuidado, cosecha, molienda, tamizado, combinación de la harina con los demás ingredientes, horneado- para producir el pan. El judío que busca la revelación de lo divino en el pan, primero se lava las manos para purificarlas, y luego recita la bendición:

Bendito eres Tú, Dios nuestro, Rey del Universo, que extraes el pan de la tierra.

Las actitudes y acciones humanas son las que hacen que lo sagrado en el pan salga a la luz.

En la visión cabalística de la vida, los humanos se vuelven socios con Dios en la liberación de lo sagrado oculto a lo largo de la existencia. En muchos escritos cabalísticos, un símbolo de la inmanencia de Dios es la fruta. Algunos frutos son comestibles en su totalidad, representando aquellas zonas de la existencia donde lo Divino es evidente y accesible. Otros, como las nueces, poseen cáscaras duras no comestibles que deben ser penetradas para descubrir el fruto en su interior; esto representa aquellas zonas en las que Dios está presente, pero oculto. El comer varios tipos de frutos se convierte en una meditación acerca del espectro de las manifestaciones divinas.

Cuando el estudio de la Cábala se hizo popular durante el siglo XVI, particularmente siguiendo las enseñanzas del rabino Itzjak Luria (1534-1572, conocido como el Ari HaKadosh, el León Sagrado) de Safed, las costumbres sefardíes de Tu BiShvat se extendieron a algunas comunidades ashkenazíes. Con el tiempo se fue desarrollando un "Seder de Tu BiShvat", tomando el nombre del Seder de Pesaj. El mismo combina el estudio de textos con la comida de frutos y la bebida de vinos.

Seder con frutas secas y vino

Durante un seder de Tu BiShvat se habla acerca de cada fruto por su simbolismo cabalístico, y las demás lecciones que tiene para enseñarnos:

  • El pueblo judío debe estar tan lleno de méritos (mitzvot) como la granada está llena de semillas;
  • El pueblo judío es creativo a pesar de la adversidad, así como la aceituna destila aceite cuando la trituran;
  • Cada parte de la palma de dátiles, tanto sus frutas como el árbol, es útil, así como cada judío tiene acceso a algunos aspectos de la Torá.

Tal como en el seder de Pesaj, en el de Tu BiShvat se beben cuatro copas de vino. La primera copa es de vino blanco, la segunda es de vino blanco mezclado con un poco de tinto, la tercera es la mitad blanco y la mitad tinto, y la cuarta es de tinto. Esto representa el cambio de la tierra de Israel, de la desnudez de la tierra en el otoño a la fertilidad del verano.

Además de los sefardíes, muchos jasidim adoptaron la costumbre del seder de Tu BiShvat. Esta ceremonia se volvió muy popular también entre muchos otros judíos interesados en la espiritualidad judía.

Durante el último siglo, el movimiento sionista adoptó Tu BiShvat como una expresión de los añosos lazos entre el pueblo judío y la tierra de Israel. La festividad ha venido a representar el renacimiento de la tierra en los tiempos modernos. En 1949 la primera reunión de la Asamblea Constituyente de la Kneset israelí fue en Tu BiShvat.

El Keren Kayemet LeIsrael (Fondo Nacional Judío) ha adoptado Tu BiShvat como propia, y organiza a lo largo y ancho del país ceremonias de plantación de árboles. Desde una edad muy temprana, los niños absorben así los valores del cuidado de la tierra y de planear el futuro del pueblo judío.

Por supuesto, los niños aún reciben aquellas bolsitas de nueces y frutas secas. Y sólo forzudos como yo siguen comiendo los algarrobos.

Bibliografía

Tomado de Hagshama E-zine



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