Artículo
Jinuj.net / Artculos de Consulta / Todos somos hijos de un solo Hombre, Presentacin Israel en la Conferencia contra el racismo en Durban. Estas accesando Jinuj.net como usuario invitado
No has hecho login a Jinuj.net. Utiliza esta forma para entrar al sistema.
Login:     Password:    
¿Olvidaste tu password?     Obtén una cuenta Gratis

Todos somos hijos de un solo Hombre, Presentacin Israel en la Conferencia contra el racismo en Durban.

   Información general    Categorías    Resúmen   
Aportado por: Aizik
Fecha de creación: 2002-03-03 10:05:52
Administrar:
Calificacin: El artículo no ha sido calificado
Visitas: 2537

Todos somos hijos de un solo Hombre

Presentación israelí en la Conferencia Internacional Contra el Racismo
en Durban, Sudáfrica

Por el Rabino Mijael Malkior

Presentamos aquí las palabras pronunciadas por el vice ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Mijael Malkior, a través del embajador Mordejai Iedid, jefe de la delegación israelí en la Conferencia Internacional contra el Racismo, la Discriminación, la Xenofobia y la Intolerancia. Una conferencia que debía luchar contra uno de los peores males de la humanidad, dice Malkior, fue desperdiciada en favor de una agenda política antisionista. "Vinimos a aprender de nuestra historia; pero la encontramos siendo enterrada para ocultar sus lecciones."

Durban, 3 de septiembre, 2001

Sra. Presidente,


¿Por qué, preguntaron a un sabio rabino, cuando el mundo fue creado, Dios creó sólo un hombre, Adán, y una mujer, Eva? El rabino respondió: para que la especie humana pudiera unirse, y enseñarnos que todos somos hermanos.

Esta conferencia fue convocada con este simple propósito. Nosotros, todos nosotros, tenemos una raza en común y estamos, todos, sin considerar la raza, religión o clase, creados a imagen divina. Verdaderamente, esta sola idea, desconocida para otras civilizaciones, debería ser el mayor regalo que el pueblo judío ha dado al mundo, el reconocimiento de la igualdad y la dignidad de cada ser humano.

El principal derecho que deriva de este principio es el derecho a ser libre, no un esclavo. Es imperativo que la comunidad internacional consigne y admita, debidamente, aunque sea demasiado tarde, la magnitud de la tragedia de la esclavitud.

El horror de la esclavitud quedó profundamente grabado en la experiencia del pueblo judío, un pueblo construido en esclavitud. Por cientos de años, los hijos de Israel fueron esclavizados en Egipto hasta que, como relata el libro de Éxodo, se escuchó el llamado: "Dejad salir a mi Pueblo", lo que anunció el primer movimiento nacional de liberación en la historia, y fue el ejemplo a seguir en cada movimiento de liberación.

La respuesta judía a la esclavitud fue notable. Antes que olvidar el sufrimiento de la esclavitud, la tradición judía insistió en que cada judío debía recordar y mantenerlo vivo. Y desde ese día, en Pascuas, cada familia judía vuelve a representar la experiencia de la esclavitud, come el pan del dolor, valorando, otra vez, el sabor de la libertad.

A través de las generaciones de nuestro exilio este psicodrama ha tenido un profundo impacto en la psicología judía: asegurándose que cada niño nacido en condiciones confortables conozca las penas y la opresión, y cada niño nacido en condiciones de opresión conozca la esperanza de la redención

Hertzl y la Liberación del pueblo Negro

Pero, el recuerdo de nuestro sufrimiento como esclavos tiene una función más importante: recordarnos a nosotros mismos nuestras obligaciones morales. La experiencia de la opresión no da privilegios, sino responsabilidad. Tenemos la obligación de proteger al débil, a la viuda y al huérfano, y al extranjero; porque como dice la Biblia: "Ustedesfueron extranjeros en la tierra de Egipto".

Incluso Dios, en el primero y más importante de los Diez Mandamientos, se identifica no como "Creador del Mundo" o " Partidor del Mar Rojo", sino "como Aquel que te liberó de la esclavitud".

Y, verdaderamente, en cada país en el que vivieron, los judíos lideraron la batalla por los derechos humanos y la liberación de la opresión. La misma exhortación por la liberación nacional, que condujo al Éxodo, y al sueño sionista de que los judíos pudieran vivir en libertad en su tierra, fue intrínsicamente ligada a la creencia que no sólo una persona, sino que todas las personas deben ser libres. Fue esta convicción la que Teodoro Herzl, el fundador del movimiento sionista, expresó en su libro Altneuland, anticipadamente en 1902:


"Hay todavía un problema racial, desgraciado, no resuelto. Sólo un judío puede comprender la profundidad de este problema. Me refiero al problema de los negros. Justamente me viene a la mente precisamente todos aquellos terribles episodios del comercio de esclavos, de seres humanos que por el mero hecho de ser negros fueron robados como si fueran ganado, tomados prisioneros, capturados, y vendidos. Sus hijos crecieron en tierras extrañas, fueron objetos de desprecio y hostilidad porque su contextura era diferente. No tengo vergüenza en decir, aunque podría exponerme al ridículo que, una vez que vea la redención de Israel, mi pueblo, desearía asistir a la redención del pueblo negro."


Como Herzl entendió, la memoria de la esclavitud es esencial para la experiencia judía. Un judío no puede ser verdaderamente libre si él o ella no se compadecen de aquellos que están esclavizados.


Sra. Presidente,


Si la esclavitud es una forma de atrocidad racista, el antisemitismo es otro.

Permítasenos ser claros, por antisemitismo entendemos el odio hacia los judíos. La palabra "antisemitismo" fue acuñada deliberadamente en 1879 por Wilhelm Marr, un antisemita racista en Alemania, para reemplazar el término "judenhass", odio hacia el judío, el cual había caído en desuso. Siempre, y solamente, ha sido usado para describir el odio y la discriminación dirigida a los judíos. Los intentos de erradicar el simple significado de la palabra no sólo son antisemitas; sino que, verdaderamente, los mismos que lo intentan lo son.

Aquellos que se incomoden, reconociendo la existencia del antisemitismo, no sólo intentan de redefinir el término, sino que niegan la diferencia de cualquier otra forma de discriminación. Pero es una forma particular de odio. Está dirigida hacia aquellos nacidos en condiciones particulares, sin relación alguna con su fe, y aquellos que profesan una convicción diferente, sin relación con su condición de nacimiento. Es la mas antigua y persistente forma de odio grupal; en nuestro siglo este odio extremo condujo al máximo crimen: el Holocausto.

Pero el antisemitismo va mas allá del odio a los judíos. Surgió donde los judíos nunca vivieron y sobrevivió donde sólo quedan cementerios judíos. Y mientras los judíos son tal vez los primeros en sufrir su rigor, dudosamente sean los últimos.

Que todos aprendan acerca del bien

El antisemitismo revela la corrupción más íntima de la sociedad, porque su raíz está inflamada por un rechazo a los valores humanos y morales que el pueblo judío legó al mundo. Como Ana Frank, la joven judía, que se escondía de los nazis en la Amsterdam ocupada, escribió en su diario:

"Si nosotros soportamos todo este sufrimiento y si todavía quedan judíos, cuando concluya, entonces los judíos, en vez de ser condenados, serán mostrados como ejemplo. Quién sabe, podría ser nuestra religión la fuente desde la cual el mundo y todos los pueblos aprendan acerca del bien, y por esa sola razón, ahora sufrimos."

Ana Frank fue asesinada por los nazis en Bergen-Belsen, por ser judía. Fue sólo una del millón y medio de niños judíos asesinados en el Holocausto.

Aquellos que no puedan resignarse a reconocer la particular perversidad del antisemitismo, no pueden aceptar lo acontecido durante el Holocausto, el primer intento sistemático de destruir un pueblo entero. La década pasada presenció un incremento alarmante en los intentos de negar el simple hecho de esta atrocidad, al mismo tiempo que el Holocausto está pasando de la memoria viva a la historia. Después de exterminar 6 millones de vidas judías, están aquellos que desearían borrar sus muertes. En esta conferencia también, hemos presenciado un vil intento de generalizar y pluralizar la palabra "Holocausto", y de vaciarla de contenido como una referencia a un hecho histórico específico, como un claro y fatal mensaje para toda la humanidad.

¿Podría haber algo peor que la brutalidad, sistemática de aniquilación de un pueblo; tomar el orgullo de los judíos de Vilna, Varsovia, Minsk, Lodz; quemar sus libros sagrados, robarles su dignidad, su libertad, su cabello, sus dientes; convertirlos en números, en esclavos, en las cenizas de Auschwitz, Treblinka, Majdanek y Dachau? Y la respuesta es sí, hay aún algo peor: hacer semejante cosa y luego negarlo, para trivializar, para tomar los lamentos de los niños y los nietos, legitimando su aflicción y la de toda la humanidad la urgente lección que debería impedir que vuelva a suceder.


Sra. Presidente,


El siglo XX, testigo de las atrocidades del Holocausto, también fue testigo del cumplimiento del sueño sionista, el restablecimiento del Estado Judío en la histórica Tierra de Israel. Para el Sionismo está bastante claro que el movimiento nacional del pueblo judío se basa en una conexión inquebrantable, retrotrayéndonos 4000 años, entre el Pueblo del Libro y la Tierra de la Biblia. El movimiento nacional de liberación del pueblo judío es como los movimientos de liberación de África y Asia.

Y es un movimiento del cual otros movimientos de liberación nacional pueden sentirse orgullosos. Los sionistas se han esforzado continuamente por establecer una sociedad que refleje los más altos ideales de la democracia y justicia para todos sus habitantes, en la cual judíos y árabes pueden convivir, en la cual hombres y mujeres tengan iguales derechos, en la cual haya libertad de pensamiento y expresión, y en el cual todos tengan acceso al proceso judicial para asegurar que esos derechos estén protegidos. La aspiración de construir esa sociedad fue abrigada desde el principio en la Declaración de la Independencia de Israel:

"El Estado de Israel...fomentará el desarrollo del país para beneficio de todos sus habitantes; asegurará la completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes, independientemente de su credo, raza o clase; garantizará la libertad de religión, conciencia, lengua, educación y cultura."

Es una gran tarea. Es una constante batalla. Y no siempre triunfamos. Pero, incluso a pesar de la hostilidad abierta de nuestros vecinos y las continuas amenazas a su existencia, hay pocos países que hayan hecho un esfuerzo tan grande por concretar semejante visión. Pocos países de la edad y tamaño de Israel han dado la bienvenida a inmigrantes procedentes de 100 países, de todos los colores y lenguas, enviaron ayuda humanitaria médica y ayuda en catástrofes para aliviar la tragedia humana donde sea que golpee, mantenido una prensa libre, incluyendo la prensa árabe de cualquier parte del Medio Oriente.

El record "No Racista" de los Estados Árabes

Y aún aquellos que no pueden resignarse a decir las palabras "el Holocausto", o reconocer al antisemitismo como el mal que es, nos condenan por las "prácticas racistas del Sionismo". Algunos de esos Estados árabes que concibieron esta obscenidad, ¿se detuvieron por un momento a considerar su propio récord? ¿Se han puesto a pensar sobre este problema, acerca de la situación de los judíos y otras minorías, en sus propios países?

Estos estados nos quieren hacer creer que son anti-sionistas, no antisemitas. Sin embargo, esa mentira queda refutada una y otra vez. ¿Qué significan las caricaturas despectivas de judíos que inundan la prensa árabe y circulan en esta conferencia?: ¿qué significan los libelos viciosos inventados y diseminados tan libremente por nuestros enemigos, acerca del uso del gas venenoso, o balas de uranio empobrecido, o la inyección del virus del SIDA a niños, así como la reencarnación de la vieja música antisemita?

Criticar las políticas del Gobierno de Israel -o de cualquier país- es legítimo, incluso esencial; como estado democrático muchos israelíes hacen justamente eso. Pero hay profundas diferencias entre la crítica a un país, y negar su derecho a existir. El anti-sionismo, como la negación a los judíos de su derecho fundamental a un hogar no es nada comparado con el antisemitismo, puro y simple. Como el Dr. Martín Luther King Jr. escribió:


"Usted declara, mi amigo, que no odia a los judíos, Usted es sólo anti-sionista’. Y digo, dejen que la verdad salga a la luz. Dejen que se haga eco a través de los valles de la tierra verde de Dios: cuando la gente critica al sionismo se refieren a los judíos. El sionismo no es otra cosa que el sueño y el ideal del pueblo judío de retornar para vivir en su propia tierra. ¿Y qué es anti-sionismo? Es la negación a los judíos a su derecho fundamental que nosotros justamente reclamamos para los pueblos de África y que fue libremente otorgado a todos los pueblos del mundo. Es discriminación contra los judíos porque son judíos. En síntesis, es antisemitismo".

El odio venal a los judíos ha tomó forma de anti-sionismo, el cual emergió en esta conferencia. Sin embargo, es diferente del antisemitismo del pasado. Hoy está siendo propagado, deliberadamente, y manipulado para fines políticos. Los niños no nacen racistas, el racismo es el resultado de la falta de educación y de la manipulación política. En las generaciones de hoy los niños palestinos están siendo, deliberada y sistemáticamente, adoctrinados, con libros de texto corrompidos con difamaciones de sangre , y programas de televisión infantiles llenos de odio. Esta estrategia de alto riesgo está condenada al fracaso, pero demandará un costo muy alto.

Conflicto Político, no Racial

El conflicto entre nosotros y nuestros vecinos palestinos no es racial, y está fuera de lugar en esta conferencia. Es político y territorial, y como tal puede y debería ser resuelto para terminar con el sufrimiento y traer paz y seguridad al pueblo israelí y al pueblo palestino. El camino hacia semejante resolución es claro: un cese inmediato de la violencia y el terror y un retorno a las negociaciones como fuera recomendado por el Informe de la Comisión Mitchell y el cual fue aceptado por ambas partes. Las acusaciones atroces y maníacas que escuchamos son intentos para convertir un problema político en racial, con casi ninguna esperanza de resolución.

Apenas hace un año, en Camp David, el gobierno israelí demostró su profundo compromiso con la paz ofreciendo a nuestros vecinos palestinos concesiones extraordinarias. Estas concesiones, como se recordará, fueron aplaudidas por toda la comunidad internacional. Pero, los palestinos no aceptaron estas propuestas, ni sugirieron por su parte, ninguna propuesta de compromiso. Para nuestra profunda consternación, ellos respondieron con una ola de violencia. A lo largo de los últimos años esta violencia escaló en prolongados e inhumanos ataques a la población civil israelí, forzando a Israel a tomar un rol que aborrecemos, defendiendo a nuestros ciudadanos por medios militares, medios que hubiésemos esperado y rezado, para que fueran dejados en el pasado.

No me referiré al discurso decepcionante que escuchamos del líder de la Autoridad Palestina. En vez de utilizar este importante Foro para estimular a su propio pueblo, y a todos los pueblos del mundo a buscar la paz, el honor y la armonía, Arafat eligió usar este podio para incitar a la amargura y el odio. Otra oportunidad perdida por el líder del pueblo palestino.

Mis propios primos, dos pequeñas hermanas y su hermano, perdieron sus piernas unas pocas semanas atrás en un ataque terrorista a un autobús escolar. Muchos niños palestinos fueron mutilados para toda la vida. Libelos, la deslegitimación y deshumanización que hemos oído en esta conferencia no contribuirá en nada a evitar que más padres israelíes y palestinos entierren a sus hijos.

Pero hay aquí algo mucho mas grande que la Paz en Medio Oriente que está siendo sacrificado: es el valor más altruista de la humanidad. El racismo, en todas sus formas, es uno de los males más perniciosos y diseminados, capaz de despojar a millones de la esperanza y de los derechos esenciales. Debería haberse esperado que esta primera conferencia del siglo XXI, hubiera tomado el desafío, si bien no de erradicar el racismo, por lo menos de desarticularlo. En cambio, la humanidad está siendo sacrificada en el altar de una agenda política.

Apenas una década después que las Naciones Unidas revocaran la infame Resolución "Sionismo es Racismo", la cual el Secretario General Kofi Annan describió, con una característica subestimación, como una "nota baja" en la historia de las Naciones Unidas, un grupo de países para quienes el término "racismo", "discriminación", e incluso "Derechos Humanos" simplemente no figuran en su vocabulario cotidiano, secuestraron esta conferencia y nos hundieron en una profundidad aún mayor.

¿Puede haber aquí una ironía mayor que el hecho de que una conferencia reunida para combatir el azote del racismo, emita la mayor declaración de racismo en la principal organización internacional desde la Segunda Guerra Mundial?

A pesar del perverso antisemitismo que hemos escuchado aquí, no temo por el Pueblo Judío, el cual ha aprendido a adaptarse y aferrarse a su fe.

A pesar de la virulenta incitación contra mi país, no temo por Israel, que tiene no sólo fortaleza y valentía, sino también convicción.

Pero sí temo, profundamente, por las víctimas del racismo. Por los esclavos, por los que están privados de sus derechos civiles, los oprimidos, el odio inexplicable, temo por el empobrecido, el despreciado, los millones que tienen puesta la mirada en esta sala, con la frágil esperanza de que su sufrimiento quede expuesto. Por los que ven, en cambio, que el odio ciego y venal a los judíos convierte sus esperanzas en una farsa. Por ellos temo.

A que vinimos, y que hemos logrado

Estamos aquí como representantes de países. Y los países, por su naturaleza, tienen intereses políticos y agendas. Pero también somos seres humanos, todos hermanos y hermanas creados a imagen divina. Y en particular en estos momentos, cuando reconocemos nuestra humanidad común, y miramos dentro de nuestros corazones, permítasenos considerar para qué vinimos y que hemos realizado en los hechos:

Vinimos a aprender de nuestra historia; pero la encontramos siendo enterrada para ocultar sus lecciones.

Vinimos a comunicarnos en el lenguaje de la humanidad; pero escuchamos su vocabulario deformado mas allá de toda comprensión.

Hemos venido a compartir el respeto por los valores sagrados que nos fueron confiados; pero los vemos pervertidos con fines políticos.

Y finalmente, vinimos a asistir a las víctimas del racismo; pero hemos presenciado otra atrocidad mayor, cometida en su nombre.


Bibliografía

Tomado de Hagshama E-zine  



Algunas evaluaciones hechas por los miembros de Jinuj.net:

Nadie ha evaluado este artículo.


En Jinuj.net nos interesa saber tu opinión sobre el material publicado. Para hacer comentarios y calificar este artículo es necesario que ingreses al sistema.

Si no tienes una cuenta en Jinuj.net, puedes obtenerla fácilmente llenando esta forma.
Si quieres saber más sobre Jinuj.net haz clic aquí