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Judaismo Argentino

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Aportado por: Aizik
Fecha de creación: 2001-08-27 16:35:52
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El Judaismo Argentino: Entre la Solidaridad y el Silencio

"La indiferencia es una de las formas de la complicidad "
Elie Wiesel
Premio Nobel de la Paz 1986

A un año de la explosión que destruyó los cimientos del edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), aún abundan las interrogantes. Se habla de múltiples teorías conspiratorias que no han podido ser comprobadas. Sólo es evidente que el ataque no fue perpetrado contra un blanco estratégico, ni político, ni diplomático, sino claramente judío. Como un terremoto, la explosión que convirtió en vigas y polvo el inmenso edifico que albergaba el centro de más de cien años de vida judía en esa nación, puso al descubierto el historial de la intolerancia y la discriminación, la fragilidad de la memoria humana.

Para la comunidad judía de Argentina -que hoy en día se compone de alrededor de 250,000 personas- episodios como el de la AMIA ponen en evidencia de nueva cuenta los alcances insondeables de la violencia y los efectos devastadores del terrorismo que conlleva, a la vez, un miedo paralizante que aísla y genera impotencia.

Aunque los orígenes de la presencia judía en tierras argentinas se sitúan en 1850, es hasta 1889 cuando en el vapor Weser llegó el primer grupo organizado de judíos. En los años posteriores decenas de miles de habitantes del llamado "Palio de Residencia" en Rusia se vieron forzados a huir de los pogroms y se establecieron en las provincias gauchas. Las autoridades abrieron sus puertas a la inmigración masiva pero impusieron una serie de medidas restrictivas para garantizar la homogeneidad cultural y religiosa en el país.

La Iglesia católica, junto con los sectores liberales y laicos de la sociedad, censuraron dicha política. Los inmigrantes judíos, al igual que los que provenían de Medio Oriente, se esforzaban por preservar sus tradiciones y contrastaban con el modelo argentino de una identidad nacional exclusivamente católica.

Para 1914 los judíos argentinos habían fundado ya diversas organizaciones para satisfacer las necesidades religiosas y materiales de sus miembros y comenzaban a adaptarse al nuevo sistema de vida. Con el apoyo del barón Mauricio Hirsch y de la Alianza Israelita Universal los judíos promovieron la creación de cooperativas agrícolas, abrieron comercios y fundaron industrias. No obstante nunca fueron aceptados ni reconocidos por la oligarquía terrateniente y las clases dominantes. Esta incipiente hostilidad persistió y en 1919 se transformó en una abierta campaña antisemita que culminó en la llamada "Semana Trágica" cuando la Liga Patriótica Argentina de Manuel Carles organizó un pogrom considerado, hasta ese momento, como el más serio atentado antijudío en la historia del país. Los judíos fueron atacados en las calles de Buenos Aires y sus casas saqueadas o incendiadas. El antisemitismo de las élites argentinas pasó a formar parte de una corriente xenófoba que adoptó ideas de la derecha francesa, de los falangistas, los fascistas y los nazis. Los judíos eran percibidos como revolucionarios o como nuevos ricos cuya fe, cultura y hábitos amenazaban a la sociedad gaucha.

A partir de 1933 la actividad antisemita se incrementó impulsada por las organizaciones diplomáticas germanas así como por la agencia local del Partido Nazi. Entre los ideólgos de este movimiento destacó la figura de Gustavo Martínez Zuviria, agricultor santefesino que entre 1931 y 1955 se desempeñó como director de la Biblioteca Nacional y escribió bajo el seudónimo de Hugo Wast un importante número de novelas. A lo largo de su obra trató de difundir el mito de que "todos los judíos" eran los responsables de la miseria colectiva y del malestar general en el mundo. En 1943, al ser nombrado ministro de Instrucción Pública, Martínez impuso su ideología en las escuelas primarias así como en la radio.

A principios de la década de los 40'S se estableció la Alianza de Liberación Nacionalista, grupo pro nazi que apoyaba la ascensión al poder de Juan Perón. En la época de la post-guerra se suspendió la inmigración judía y Argentina se convirtió en el centro de las publicaciones antisemitas y de la actividad nazi a escala internacional. En conjunto con otros países del hemisferio se constituyó en el santuario de miles de nazis que huyeron de Europa, incluyendo a Adolfo Eichmann, Joseph Schwammberger, Walter Kutschmann, Edward Roschmann y Erich Priebke.

Los grupos nazis influyeron profundamente en la política del país en los años 60's cuando el Tacuara, movimiento ultranacionalista y antisemita, dio inicio a una violenta cadena de ataques racistas. De hecho, de los 313 actos antijudíos registrados en 1967 a nivel mundial, 142 ocurrieron en Argentina.

Durante el régimen militar que abarcó de 1967 a 1983 el antisemitismo se recrudeció. Los judíos destacaban entre los "desaparecidos" y víctimas torturadas en los campos y centros clandestinos. Se registró un gran número de ataques directos, bombas en sinagogas y negocios judíos así como quemas públicas de banderas de Israel. Muchos de estos crímenes fueron perpetrados por escuadrones paramilitares creados en 1975 bajo el gobierno de Isabel Perón. Investigaciones posteriores comprobaron que un gran número de judíos recibió un "trato especial" y que en las paredes predominaban los slogans antisemitas y nazis. De hecho, de los 9,000 casos probados de personas desaparecidas bajo la dictadura militar del general Jorge Videla, más de 1,500 fueron judíos.

En 1983 con Raúl Alfonsín se instauró un gobierno democrático y civil. En este contexto, en agosto de 1988 el Congreso argentino aprobó la Ley Antidiscriminatoria, misma que en su artículo primero sanciona la discriminación "por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, coadición social o caracteres físicos". Dicha legislación establece que "serán reprimidos con prisión de un mes a tres años los que participaren en una organización o realizaren propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de raza o de un grupo de persona de determinada religión, origen étnico o color, que tengan por objeto la justificación de la discriminación racial o religiosa en cualquier forma".

Bajo esta ley fueron condenados a prisión Alejandro Biondini y Carlos Schnellstast, líder y activista -respectivamente- del Partido del Nuevo Triunfo antes conocido como Alianza Nacional.

Carlos Ménem subió al poder en 1989 con un proyecto de nación que propugnaba el respeto a las diferencias étnicas, religiosas, ideológicas y políticas. Mostró, a su vez, una sensibilidad especial al problema del racismo y se comprometió a combatir el antisemitismo y la xenofobia.

A pesar de sus esfuerzos a fines de 1991 el Centro de Estudios Legales y Sociales, organismo pro-derechos humanos, descubrió la existencia de cerca de 30 grupos nazis activos en el país. Tal es el caso del Movimiento por la Dignidad y la Independencia Nacional (MODIN), fundado en 1991 y encabezado por Aldo Rico, mismo que en las elecciones para diputados celebradas en 1993 duplicó el número de escaños.

Destacan también el Movimiento de Identidad Nacional e Integración Latinoamericana (MINEII) dirigido por el coronel Mohamed Ali Seineldin, el Partido del Nuevo Triunfo de corte neonazi fundado por Biondini y el Partido Nacionalista Constitucional de Alberto Asseff, de ultra-derecha.

Hoy en día la principal actividad de los grupos antisemitas en Argentina es la diseminación de sus ideas a través de periódicos y revistas. Escudados en el derecho a la libertad de expresión, estos grupos radicales han tenido la posibilidad de exaltar la violencia a través de sus publicaciones, entre las que se encuentran Patria Argentina, de Ibarguren, que circula en estaciones de policía y cuarteles del ejército; Doctrina para el Movimiento Social, de Seineldin; Soberanía Nacional y Pugna, de línea fundamentalista; El Muecín, de corte islámico y El Nacionalista, de Alejandro Biondini. Así mismo los documentos de CEDADE -organización neonazi española- se consiguen con facilidad.

Durante años la política del gobierno de Juan Domingo Perón de dar asilo y encubrir a los nazis fue uno de los temas mas controvertidos en la agenda nacional. A instancias de la opinión pública nacional así como internacional y con el objeto de relajar el clima de intolerancia que se vivía en el país, en febrero de 1992 Ménem promulgó un decreto ordenando la apertura de todos los archivos relacionados con la presencia de criminales de guerra nazi en Argentina que hasta ese momento habían permanecido inaccesibles. Esta decisión representó un cambio en la actitud oficial hacia el pasado y una nueva disposición para examinar críticamente su historia tras décadas de silencio impuesto en aras de la "seguridad nacional". Las investigaciones se encuentran en su fase inicial. No obstante se cree que más de mil criminales de guerra y colaboradores del régimen nazi obtuvieron protección de las autoridades argentinas.

El 17 de marzo de 1992 un camión cargado con explosivos destruyó la embajada de Israel en Argentina, dejando un saldo de 29 muertos. A pesar de que el Jihad Islámico se adjudicó la responsabilidad, no se tomaron medidas para señalar a los culpables y llevarlos a juicio. A la impunidad -entre otras cosas- puede ser atribuible el que dos años después la comunidad judía fuera nuevamente el blanco del fundamentalismo, con la destrucción de la AMIA, en lo que se considera el peor ataque terrorista en los últimos 50 años en el mundo. El gobierno nuevamente se paralizó, y a pesar de que todas las instituciones del país condenaron explícitamente el atentado, en las semanas posteriores los judíos fueron objeto de múltiples amenazas y de intentos por alienarlos de la sociedad argentina.

Lo que aconteció aquel 18 de julio de 1994 confirma como la intolerancia polariza a la sociedad dificultando el desarrollo de un entorno plural y democrático en el que se fomente la convivencia solidaria. En donde existe una actitud de ambivalencia hacia posturas excluyentes y hacia el terror, se reproduce la impunidad y son magras las condiciones para reconstruir un proyecto de consenso nacional.

Bibliografía

Tomado de Tribuna Israelita

ANTISEMITISM

World Report 1994

Institute of Jewish Affairs, London, 1994

Ares, Carlos

Argentina Ya No Es la Tierra Prometida

El País, España, 1994

Diament, Mario

Una Ciudad Ajena

Noticias Extra, Argentina, 1994

Fonseca, Gabriela

Argentina..El Fantasmal Retorno de la Extrema Derecha

La Jornada, México, Septiembre, 1991

Horovitz, David

Backlash

The Jerusalem Report, Israel, September 1994

Morandini, Norma

El Mercado de los Culpables

Cambio 16, España, Agosto, 1994




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